Próximos Carteles
Enero 2021
Add event Envíar evento
M T W T F S S
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
Facebook Fan
Noticias > El imborrable recuerdo del gran Silverio Pérez

El imborrable recuerdo del gran Silverio Pérez

Publicado por José Mata el 2/9/2010
El imborrable recuerdo del gran Silverio Pérez
[José Mata] Tuve la maravillosa oportunidad de convivir con el maestro Silverio Pérez, muchas ocasiones todavía recuerdo la primera, llegué hasta Pentecostés... si a un ladito de Texcoco.

Acompañado de mi abuelo (q.e.p.d.) y de mi padre, los tres emocionados de estar en la casa de una leyenda viviente, no sólo del toreo mundial, sino de la vida misma de un mágico México, que estaba transformándose a pasos agigantados, para sólo quedar en recuerdo. Para haber logrado esta entrevista que me permitiré reproducir, y que guardo con mucho cariño, en aquel entonces solicité el apoyo a otro gran e inolvidable amigo, el maestro Luis Castro El Soldado, quien también tuvo la deferencia de distinguirme con su siempre bien recordada amistad.

Como todos sabemos... el maestro Silverio Pérez Gutiérrez, nació el 20 de noviembre de 1915, justamente en la población de Pentecostés… Texcoco, en el Estado de México, muy cerca de la Ciudad de México, donde vivió con su adorada Pachis… su amada esposa María de la Paz Domínguez.

Tan pronto llegamos, la casa que todavía guarda esa arquitectura de los años cuarenta, debidamente cuidada y sentados en los sillones de la época, aguardamos hasta que salió el maestro Silverio, y con la sencillez que le caracterizaba, comenzó más que entrevista... una plática de amigos:

Sí… desde luego, mi hermano Carmelo, quien fue un extraordinario torero. Para mí un fenómeno del toreo. Fue él, quien con su arte y tragedia me incitó a torear. Específicamente después de su muerte, producto de una cornada lo que me hizo reflexionar y pensar en el deseo de ser torero. Yo no era aficionado, no me agradaba la fiesta taurina en ese entonces, mi gusto era por el deporte, especialmente por el atletismo, intenté ser boxeador y cuando me di cuenta que no estaba apto para esa disciplina decidí hacerme torero.

-¿Cómo define a su hermano maestro?

Como persona… lamentablemente le conocí muy poco. Él murió a la edad de 22 años, no tuvo manera de desarrollarse, era el jefe de la casa debido a que temprana edad quedamos huérfanos. Como era el mayor, la responsabilidad le había formado un carácter muy fuerte, sin embargo, también era jovial. Como torero si puedo decir que fue un fenómeno de la tauromaquia.

- Y decidió ser torero… ¿cómo fueron esos inicios novilleriles?

No tuve un record de mis novilladas, pero sí puedo decir que he sido uno de los novilleros que más han durado. Estuve en esta etapa 5 años, antes de recibir la alternativa. En España también viví como novillero por espacio de año y medio, pero tuvimos que regresar a consecuencia del boicot a México en 1936.

- Se dice que en 1935 conoció a Domingo Ortega y su toreo lo dejó impactado. ¿Es cierto este comentario?

Tuve la fortuna de que estando en España, me hice amigo del maestro Armillita, y me dio su estimación. La circunstancia estuvo así: como yo toreaba poco, cada ocho días y el matador casi a diario, entonces yo le acompañaba manejándole uno de sus coches, y fue así como tuve la oportunidad de conocer a los señorones de esa época en España, entre los cuales estaba Domingo Ortega, y puedo decir que dentro de los toreros españoles fui un orteguista, lo admiré mucho y también sus pases de trincherazo, puede decirse que de ahí nació ese trincherazo que todos los aficionados recuerdan.

- La vida de un torero lleva al drama y en este a los percances

Sí… recibí algunas cornadas, pero dentro de esto se puede decir que fui de los toreros menos castigados, ya que tuve nueve, de las cuales dos se pueden calificar de mucha gravedad. Una de estas cornadas fue por un toro de la ganadería de La Punta llamado Zapatero, y la otra que me dieron en Maracay, Venezuela, un toro despuntado, por cierto. Fue tan grave que me dieron los santos oleos, ya que se pensaba que me moría.

- Y llegó la alternativa

Sí el 6 de noviembre de 1938 en Puebla, la recibí de manos del maestro Armillita con seis toros de La Punta, a los 15 días confirmé mi alternativa en México, en El Toreo de la Condesa, igualmente fue el maestro Armillita mi padrino y de testigo Fermín Rivera con toros de la ganadería La Laguna y el toro de mi confirmación se llamó Vigía.

- Pero también hubo muchas… muchísimas satisfacciones, como toros inmortalizados

Uno puede decir que se inmortalizaron ciertas clases de toros, se comenta de Pispireto, Guitarrista, Cocotero, Cantaclaro, Guitarrista, Cirilo, en fin, muchos toros que a la afición les agradaron en la manera que fueron lidiados por mi; pero hubo un toro que incluso ningún apéndice le corté y se llamó Cirilo, un toro de la ganadería de Matancillas. Fue una de las faenas que más me ha gustado, que no me dio miedo, tenía el toro una embestida armoniosa, que no daba la impresión de peligro. Anduve muy a gusto, sin embargo, el público no le dio la importancia que en mi interior como torero se la di, y bueno no trascendió como yo esperaba.

- Maestro, hubo gente muy importante ligada a usted, como por ejemplo, el músico poeta Agustín Lara, quien le compuso su pasodoble.

Este pasodoble lo analizo como un himno para mi. Es uno de los pasodobles más bellos, y no es porque haya sido dedicado a mi persona, pero es precioso por su música y por su letra. Me llena de satisfacción cada vez que lo escucho, y bendigo siempre al maestro Agustín Lara, sobre todo porque se fijó en mí, para componerlo.

Todo fue a raíz de que le brindé un toro en una corrida de la Covadonga, y aunque no tuve suerte, él me lo compuso. El viernes siguiente del festejo, me habló para invitarme a comer a su casa. Fui con mi esposa, la Pachis, una vez que habíamos acabado de comer, el maestro Lara me dijo sentado en su piano: ‘escucha lo que te he compuesto’, y lo interpretó. Pero hay una faceta de la letra que dice ‘… tormento de las mujeres’, pensé… con este físico qué tormento podría ser de las mujeres, y fue precisamente mi esposa, la que le preguntó: ‘¿por qué tormento de las mujeres?’, y el maestro Lara, contestó: ‘No crea que es porque su esposo sea apuesto, sino porque cuando toreaba, si atormentaba a los hombres… ¡cómo no iba atormentar a las mujeres!
.

-Maestro Silverio… todos también le llamamos compadre, pero… ¿cómo surge el apelativo de compadre?

Gracias a un buen amigo y periodista como lo fue el maestro José Pagés Llergo. Esto sucedió en u viaje en barco, cuando el se dirigía a entrevistar a Adolfo Hitler y yo a torear a Lisboa. Nos hicimos ahí muy buenos amigos y también conocimos a dos guapas cubanitas. Entonces, para tener el pretexto de una fiesta, el maestro Pagés le obsequió a una de ellas una muñeca, la bautizamos y nos comenzamos a decir compadres. Él mandaba cables diariamente a al revista Hoy y siempre empezaba sus crónicas diciendo, como referencia, que: ‘El compadre Silverio y él se habían encontrado en el desayuno’, y platicaba algo que en ese momento había sido importante.

- Y también usted incursionó en la política.

Sí, efectivamente, y esto se lo debo en cierta manera al talentoso doctor Gustavo Baz, quien me indujo a aceptar mi candidatura como presidente municipal de Texcoco, y fui tres veces electo. Ya como responsable del municipio continué teniendo la ayuda del doctor Baz y también del maestro Pagés Llergo en el aspecto periodístico.

- Maestro Silverio, el también legendario periodista don Pepe Alameda, lo definió como “… un torero genial de personalidad arrolladora y de perfección increíble en la realización de sus suertes. La más definida, el trincherazo al que imprimió otro acento que el de Ortega, menos seco e imperioso, más suave y rítmico”.

Yo no puedo decir si lo hice mejor, el que realmente tiene la autoridad de comentarlo es el aficionado, es quien puede realmente decirlo, pero una situación importante que me da gran satisfacción es que el público, después de tantos años de retiro, me siga manteniendo en su recuerdo.

- ¿Cómo ve el horizonte de los novilleros mexicanos?

Pienso que no se les da oportunidad, y esto es consecuencia de que tanto los matadores, ganaderos y empresarios no lo quieren hacer. Se les deben dejar las plazas de menos importancia, para que comiencen a foguearse. Es indiscutible que para que puedan llegar a dominar esta difícil profesión, necesitan mucha práctica, y resulta necesario que se les apoye para que no se trunquen posibles buenos toreros.

Breve pero intensas son sus pláticas, como fueron sus grandes hazañas en los redondeles; hazañas que seguimos admirando por su honradez y grandeza, lo que ha hecho que trascienda al universo taurino.


Explorar artículos
Artículo anterior El festival en recuerdo del gran periodista Pablo Lozano "Pablote" será el próximo 19 de septiembre Silverio Pérez a cuatro años de su muerte Artículo siguiente
Votos totales: 0
Puntuación media: 0
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
Autor Hilo