Esto se comentó durante la interesante y sobre todo trascendente primera de dos conferencias sobre el tema Ganaderos a la que fueron convocados por el ganadero Pablo Moreno, el jueves 17 de febrero pasado, en las instalaciones de la Cámara de Comercio de Guadalajara, dentro del ciclo Jueves Taurinos 2011, en la que fungió como moderador el conocido cronista y comunicador taurino Enrique Rivas Joselito.

Después de disertar cada uno de ellos brevemente acerca de la vocación que los hace ser ganaderos de bravo; los integrantes del panel, coincidieron en que la ganadería de bravo mexicana esta sufriendo ya una transformación gracias a los importantes adelantos científicos y tecnológicos y en base a la manipulación genética.

La inmensa mayoría de los criadores -informan- han empezado a devolver al toro esa bravura que a través de los años se había venido mermando, por la preocupación de muchos ganaderos de fabricar toros más al gusto de los toreros y convertir en docilidad y boyantía lo que antaño fue transmisión y bravura.

Para cambiar las cosas, coincidieron en que el refresco de la sangre con la importación tanto de animales vivos (vacas y sementales) como se semen de ganado de origen español, ha sido fundamental en la transformación de la ganadería mexicana, que poco a poco ha ido recobrando la emotividad y la bravura a la que forzosamente -dijeron-, deberán acostumbrarse aquellos novilleros y matadores que pretendan llegar a figuras del toreo.

Al termino de la conferencia, se ofreció a los asistentes un cóctel, donde se elogió la importancia de lo dicho por los ganaderos y se ponderó la esperanza de que en un futuro cercano la fiesta recobre esa grandeza que solo es posible con una materia prima de calidad.

Foto de archivo.

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