Antonio Mendoza, lidió solo un novillo debido a que resultó con una conmoción cerebral al ser arropado por su primero. Y Brandon Campos, dejó ir con el acero, mínimo un apéndice.

La plaza registró una entrada de alrededor de 2,000 personas, y en el tendido se vio a los matadores Arturo Saldívar y Mario Aguilar, apoyar a su compañero de Tauromagia, Brandon Campos.

Capulín, primero de la tarde, le correspondió a Brandon Campos, quien a pesar de estar tesonero y entregado poco pudo hacer con su soso enemigo que regateaba las embestidas. Recurrió al descabelle y su labor fue silenciada.
El Jefe, que complementó su lote, manseó, Brandon, consiente de las condiciones del novillo, lo lidió en la querencia, pegado a la puerta de toriles, logrando hilvanar varias series que se le aplaudieron. Los pases en redondo por el lado derecho y las dosantinas fueron lo mejor de su trasteo. Pinchó antes de dejar tres cuartos de acero y escuchó un aviso.
Debido a que Antonio Mendoza, no pudo salir a lidiar el sexto, lo pasaportó el primer espada Brandon Campos. El cierra plaza resultó muy diferente a los dos de su lote, ya que tenía recorrido y son. Campos inició con fuerza su trasteo corriendo la mano con temple por ambos lados, la trasmisión que tuvo al tendido no la coronó con la espada perdiendo la oportunidad de tocar pelo.

Nicolás Gutiérrez
, no escatimo esfuerzos, Enamorado, su primero, resultó emotivo y lo aprovechó corriéndole la mano con por el lado derecho ajustándose en cada pase, varias ocasiones resultó arropado sin consecuencias y sin mirarse la ropa volvía a buscarle la cara al novillo, con unas valientes y ceñidas san juaneras culminó su faena. Mató de una entera desprendida y tuvo dividida petición de oreja que no concedió la autoridad.
Con el quinto, Campirano, que resultó quedado y terminaba las embestidas con la cabeza arriba, logró agradar al respetable al aguantar el lento pasar de la res en cada pase. Fueron series lentas y largas destacando los naturales y el toreo en redondo. Mató de una entera y un golpe con la corta y fue premiado con una oreja.

Antonio Mendoza
, en el único que lidió, que se quedó muy pronto parado, derrochó entrega que le fue aplaudida. Al rematar una serie el novillo de Caparica le dio una fuerte voltereta que lo dejó noqueado, sin embargo tras unos instantes de recuperación, tomó la espada para terminar con Gallito, al acudir a la
enfermería se le veía la sangre escurriendo de la cabeza.

Foto: Guillermo Sierra.

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