Y a pesar de que tenía mis reservas con respecto a los Fernando de la Mora, hay que decir que estuvieron con aparente edad y trapío suficiente para que ninguno fuera pitado. Bien puestos en su mayoría en pitones aunque débiles en su conjunto, los Fernando de la Mora colaboraron poco con excepción del quinto y sexto, que fueron los que permitieron que el público se entregara a Adame y a El Payo. Quien se acordó hoy de Morante? de Juli? de Talavante? de Perera? de Roca Rey? Nadie, y eso amiga amigo lector querido, es lo mejor de la tarde de hoy en la que muchos han salido toreando.
Y si, aunque sonó la mocha orejas, eso no demerita en nada lo hecho en el ruedo por los alternantes que la escucharon. Toreo -dentro de su estilo y en su personalísimo entendimiento- fué visto y ejecutado por los tres alternantes. Rivera cargó con lo mas complejo de el encierro y sin embargo de no haber fallado con el estoque en su primero seguramente también habría tocado pelo. Alto y de toreo largo, Rivera estuvo muy por encima de las circunstancias. Muy variado con capa, siempre sentado en los riñones a la hora de torear, entendimiento maduro y solera le caracterizaron hoy.
Adame cargaba quizá con el peso específico no solo de lo hecho en Sevilla sino con el de triunfar con su gente y en su plaza. Un primero que tenía demasiada aspereza y poca nobleza le pusieron cuesta arriba la tarde. Lidia de aliño y a pasaportarle. Las cosas cambiaron dramáticamente con el segundo. Aunque el toro salía con la cabeza arriba tenia buena movilidad. Cabe señalar que se les dejó casi crudos a todos en el tercio de varas. Esto quizá permitió que Adame pudiera disfrutarse y abandonarse por momentos. Mucho mando y mucho temple que calaron hondo en el tendido. El granito en el arroz: un horrible metesaca que a mi juicio debió impedirle el corte del apéndice. Sin embargo la multitud extasiada se lo perdonó y tras sepultar todo el acero en el segundo viaje demandó la oreja. En la estadística quedará, y si no se le hubiese entregado nada habría cambiado la entrega, la uniformidad de su toreo y la manera en que ha conectado hoy con el respetable al bordar al toro de Fernando de la Mora.
El Payo no se quedó atrás. De un par de años a la fecha se ha desarrollado en un torero de casta, de arte, de mucho sentimiento y de un toreo profundo y clásico.Hoy tras un primer toro que tuvo altibajos y en el que si bien escuchó olés sentidos se encontró con un segundo toro de características muy similares al segundo de Adame. El toro de El Payo tuvo menos fuelle y se acabó más pronto, pero Octavio logró enredarse con el en un toreo de mano baja y de lentitud. Otro toreo asolerado pero muy a su estilo. Temple y sabor durante toda la lidia de muleta y un estoconazo que partió al toro. Oreja muy bien ganada. El Payo esta en un gran nivel y Adame tiene quien puede hacerle frente en todo su nivel.
Una tarde en la que hemos salido toreando y que nos deja con grandes expectativas para mañana en que se lidia un encierro de Xajay para Michelle Lagravere, Armillita IV y Ginés Marín.
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