Esto describe las emociones vividas el pasado fin de semana en tierras aragueñas, donde se llevaron a cabo dos festejos distintos pero con una misma pasión que los unió en una conjunción a aficionados y amantes del arte de la tauromaquia.
El pasado sábado en las bellas instalaciones del Club Campestre El Placer ubicado en Tejerías se dio una tarde de toros y rejones que quedara en el recuerdo de todos los asistentes, Los miembros de la dinastía de toreros a caballos de Los Rodríguez se dieron cita en un mismo ruedo para derrochar arte y emociones a caballo, un festejo de rejones con la presencia de toros de las ganaderías venezolanas El Rocío y La Coromoto propiedad del Dr. Cesar Villanueva y Familia que abrió el Maestro Don Javier Rodríguez, pionero del rejoneo en Venezuela quien a pesar de que reaparecía demostró que la experiencia nunca se pierde y demostró una impecable técnica en las jacas colocando los rejones y banderillas en su sitio y emocionando a los espectadores que colmaron los tendidos de la acogedora plaza de toros Girón, su labor fue premiada con una oreja que paseo visiblemente contento.
Con menos suerte corrió el jinete merideño José Luis Rodríguez ante un toro que no brindo ningún tipo de juego, siempre saliendo distraído y sin acudir al encuentro con el caballo en las diferentes suertes, el jinete emeritense lo intento pero su antagonista no le permitió ningún tipo de lucimiento, sin embargo el respetable premio su actuación con sonoras palmas.
Siguió la tarde ya entrando la noche con la actuación de Rafa Rodríguez quien emociono los tendidos con arriesgados rejones de castigo y banderillas de mucho valor ejecutando las suertes cerrado en tablas y demostrando su maestría encima de sus cabalgaduras, un pinchazo lo privo de un triunfo mayor, tras acertar al primer descabello paseo una merecida oreja ya ante la luz de la luna que fue un ingrediente adicional.
La velada no pudo terminar de mejor manera con la actuación de Francisco Javier Rodríguez, quien a pesar de ser el más joven de la dinastía demuestra una gran madurez en los ruedos que se presenta, emociono desde su salida al albero con un gran carisma que conecto con los tendidos, a pesar de sufrir una dramática voltereta sin consecuencias para jinete y jaca, continuo con su gran labor llena de riesgo y emoción que fue premiada con las dos orejas para ser declarado como el triunfador del festejo.
Seguido a esto se pudo disfrutar de una extraordinario concierto flamenco a cargo del cataor Julio Fernández y el grupo Mastranto Flamenco quienes al rito de guitarra y cajones le dieron un cierre con broche dorado al mejor estilo gitano.
Al día siguiente en la ciudad jardín de Venezuela una nueva cita taurina se vivió donde toros procedentes de las ganaderías Rancho Alegre (1) y Laguna Blanca (2,3,4,5 y 6) salieron a la arena de la plaza de toros Cesar Girón de Maracay para que Manuel Escribano se consagrara en tierras aragueñas.
El diestro sevillano hizo alarde de sus condiciones físicas y aprovecho su buen momento para triunfar en grande al cortar cuatro orejas en el festejo, impecable ejecución de los tercios de banderillas y gran valentía al desarrollar dos faenas de diferentes características donde ambas fueron rubricadas con sendos aspadazos que le valieron el doble trofeo en ambas oportunidades, sin duda un concierto de emociones por parte del torero español.
Erick Cortez volvía a la plaza de sus grandes triunfos y con una actitud de mucha madurez afronto el compromiso, ante un incierto primero de su lote saco muletazos de calidad que hicieron vibrar los tendidos que casi fueron plenados por el público, una oreja obtuvo de este ejemplar tras despacharlo de una estocada casi entera que hizo rodar al astado, con su segundo no pudo terminar de redondear la tarde debido a las condiciones del ejemplar que sin recorrido y con mucho sentido no le permitió obtener la ansiada puerta grande.
Por su parte el veterano diestro Luis de Aragua choco con el peor lote del encierro, permitiéndole pocas libertades ante dos ejemplares que con más genio que nobleza le impidieron una mejor actuación, destellos de su arte se pudieron observar en muletazos aislados pero que no terminaron de romper al publico asistente quien silencio su actuación global esa tarde.
Para los aficionados que se hicieron presentes el pasado fin de semana les será muy difícil de olvidar ambas tardes donde la conjunción de las diferentes artes que engloban la más bonita de las fiestas se hicieron presentes para deleitar sus pupilas, llenar sus corazones de emoción y sus sentimientos de pasión.
[pagewrap=compartir.htm]