Y es la otra campaña que se está haciendo en forma paralela contra Pablo Hermoso de Mendoza, en donde se trata de dañar el sólido prestigio conquistado por el rejoneador navarro, con base en sus triunfos en los ruedos, no sólo de Europa, sino de todo México.
Resulta absurdo pensar que Pablo Hermoso de Mendoza pretenda impedirle desarrollar su carrera a Diego Ventura, porque este último ha destacado por sus cualidades, como justamente lo ha hecho Pablo; estará en Diego demostrar que su tauromaquia es impactante y atractiva, pero eso ya es otro cantar, en el que nada debe ni tiene que ver, la guerra de espacios, sino lo que acontezca en el redondel.
Es un momento interesante para el arte del rejoneo, que no tiene por qué empañarse con un fuego cruzado, sobre todo, porque Pablo apenas cabalga hacia México, y arribará el mes entrante, mientras que ahora mismo, Diego está solo, tiene a México sin más competencia que la que podría tener con los rejoneadores nacionales, porque decir que compite con los toreros de a pié, pues en la realidad no es un hecho verídico.
Tan no la hay… que por eso no sortean sus toros, para empezar, ya que los ejemplares que lidian los rejoneadores, para protección de sus caballos, tienen que estar prudentemente manipuladas las astas, lo que no procede con los toreros de a pié.
La competencia es sana, y habrá que esperar a que arribe Pablo Hermoso de Mendoza a México, y hacer entonces sí… juicios críticos de sus aportaciones en las plaza de toros, no antes, porque hasta parecería que interesa hacer ver mal a Pablo, cuando todavía no inicia su campaña mexicana.
Queremos ver las plazas llenas, como ocurre cuando Pablo torea, y esperemos que eso también suceda con Diego; que por otra parte Hermoso de Mendoza se ha dado a la tarea de apoyar a los jóvenes toreros, para que sean conocidos y también seguidos, por todo ese público que acude y goza de su expresión artística.
[pagewrap=compartir.htm]