Se lidiaron dos astados de la ganadería de Julián Hamdam uno con calidad y el otro complicado, otro de Montecristo con mucha calidad y nobleza,pero le faltó fuerza, otro de Sergio Rojas que se dejó meter mano y uno de Luis Castro para rejones bueno.
Luis Gallardo: Palmas y oreja.
Octavio García El Payo: Oreja y silencio.
Pedro Louceiro: Silencio tras aviso.
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Luis Gallardo dejó ver que se preparó para este compromiso tan importante en su carrera, lances a la verónica en donde desmayó los brazos dejando sendos lances a pies juntos rematando la serie una larga de cartel, se avecinaba una faena importante al de Montecristo por la calidad y nobleza de su embestida, pero después del encuentro con el varilarguero, el astado visitó la arena en repetidas ocasiones dejando Luis Gallardo con las ganas de recrearse con la muleta, ya que ni con la pañosa a media altura lograría que él astado se derrumbara. Tras pinchar, dejaría una estocada entera y recibiría las palmas del respetable
Con el segundo de San Judas Tadeo logró recrearse con la muleta en dos tandas que sorprendieron al público dejandolo quieto, pero el astado no terminaría entregándose por completo, desafortunadamente pincharía otra vez, para después recibir una oreja que se le protestó en algunos momentos, esperemos que Gallardo afine detalles con la espada para así no dejar ir los triunfos, bien por Luis que en todo momento se esmeró en agradar al público.
Octavio García El Payo logró recrearse escuchando el sonoro olé del respetable al compás de las verónicas, con la muleta estaría acoplado a la embestida del toro, logrando realizar una faena con la mano diestra que llamó la atención del espectador que acudió a verle torear, dejaría media estocada en su primer intento, para después colocar una estocada delantera que haría doblar al de Julián Hamdam y El payo recibiría una oreja.
Su segundo fue un toro complicado de Julián Hamdam, lo pasaría sin banderillas cosa que el juez concedió por que los miembros de sus cuadrillas no pudieron colocar ni un par, ya con la muleta el queretano, efectuaría una labor torera agradando al conclave, desafortunadamente encontró hueso de por medio
Pedro Louceiro II recibió a uno de Luis Castro que de inmediato se enteró de que en el ruedo había un caballero al que tenía que acudir, colocaría tres rejones de castigo, para así pasar al tercio de banderillas colocando solo una e intentando colocar al quiebro , pero no tendría éxito, daría paso a los forcados amadores de hidalgo que pegarían en su segundo intento; a la hora de tomar la hoja de peral el astado ya había calculado la medida y terminaría finiquitando la labor un miembro de la U. M. P. Y B.
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