El novillero madrileño cortó una oreja del quinto y de no haber fallado con la espada para rematar sus dos faenas se habría ido por la Puerta Grande con, por lo menos, tres orejas. Gómez del Pilar tuvo la rabia y el descaro de un novillero y, además, el aplomo de un matador para llevar enganchados a sus dos novillos en tandas por los dos pitones que estarán, seguro, entre lo mejor de la feria. Se lució con el capote y recibió a sus dos novillos a porta gayola.
Alberto Durán y Damián Castaño sortearon lotes de peores condiciones y los dos estuvieron solventes y eficaces para resolver sus dificultades y no dejaron pasar un quite con gran disposición.
Cuadrillas:
Aplaudido en varas Juan Pablo Arribas, picador de la cuadrilla de Gómez del Pilar. Saludó por la lidia del quinto novillo Iván Aguilera y se desmonteraron en banderillas David Pascual y Fernando Sánchez a las órdenes de Gómez del Pilar y David Adalid, de la cuadrilla de Damián Castaño.
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