Se inventó un soberbio tercio de varas, dando confianza al toro cuando nada hacía presagiar que fuera a agradecerla. Su cuadrilla le acompañó magistralmente y cambiaron entre todos el signo de una tarde oscura. Los aficionados bramaron con cada arrancada del toro y cada cite de Plácido Sandoval Tito.

Javier Castaño, que no consiguió en el último tercio una faena lucida, sí que se entregó, se cruzó y se negó a mover las zapatillas a pesar de la escasa franqueza en las embestidas. Falló con la espada que quedó demasiado tendida pero el peso de su lidia fue suficiente para que diera una importante vuelta al ruedo.

Frascuelo e Ignacio Garibay no pudieron remontar la mansedumbre de sus lotes.

Cuadrillas
Ovacionado el picador Plácido Sandoval Tito, de la cuadrilla de Javier Castaño por su fenomenal tercio de varas al sexto. Se desmonteraron por la lidia de ese sexto Marco Galán y por los palos Davod Adalid. Aplaudido Angel Sopeña, que toreó a las órdenes de Frascuelo.

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