Abrió el festejo con “Relicario” el rejoneador portugués Vitor Ribeiro, quien con experiencia toreó a caballo en los diferentes terrenos, pegado a la grupa; Un torero con mucha técnica, que sin desesperarse colocó en buen sitio los rejones de castigo y las banderillas, llevándose una fuerte ovación. Salieron a realizar la pega los forcados Barrete Verde de Alcochete, animando al astado con palmas y gritos de ¡toro – toro!, el de Riaño se fue de largo, el grupo aguantó los derrotes secos, llevándose una fuerte ovación. Con las banderillas cortas Vitor adornó el morrillo del toro que acometía con bravura. Dejó la hoja de peral trasero y calando, quedando todo en ovación.
Con el segundo de su lote, de nombre “Cielo Andaluz”, el portugués demostró nuevamente que sabe manejar bien los caballos de alta escuela. Los rejones de castigo fueron certeros; con las banderillas largas y cortas estuvo en maestro. De nueva cuenta salieron los de Alcochete y realizaron la pega al primer intento, llevándose una fuerte ovación al dar la vuelta con Vitor Riveiro.

José Corral se enfrentó al novillito “Ojos Verdes”, lo mejor fue un quiebro en los tercios de la plaza para dejar la banderillas en buen sitio, de ahí anduvo entre dudas; El de Riaño se aquerenció y sudó el traje campero para poder matar al novillito. La pega de este toro le tocó al grupo de forcados con Alfredo Caballero, quien aguantó los derrotes y fue auxiliado por sus compañeros que de igual forma se llevaron las palmas.
Con el segundo, de nombre “12 Cascabeles” le costó trabajo acoplarse a la embestida, pasó entre azul y buenas noches. José Corral falló con los rejones de castigo y colocó un par de banderillas, seguido de cortas. Le tocó al grupo de forcados queretanos con José Antonio Montiel “Cuyo”, aguantando de largo la pega, sin soltarse de la cabeza del toro al que se llevó de tercio a tercio, siendo aplaudido el forcado, que dio vuelta en son de triunfo.

Rodolfo Bello, sigue sin convencer, un rejoneador muy atrabancado que quiere hacer las cosas tan bien que el nervio lo traiciona. Se cortó la ceja izquierda con un rejón, siendo atendido en la enfermería donde le dieron tres puntos de sutura. Después de 19 años en los ruedos, se despidió de forcado queretano Alejandro Fernández de la Isla con el toro “Gallito”, el más chico del encierro con “438 kgs.”, se aferró al novillo aguantando los derrotes para llevarse una fuerte ovación, dio vuelta con las “golondrinas”, cabe mencionar que en este caso no se corta la coleta, sino que deja la casaca a su cabo.
Con el segundo de su lote, Bello se fue desdibujando de bello, quedando en horrible, le sonaron dos avisos; Se metió con el público recordándoles a su jefecita y fue despedido con abucheos.

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