Jaime Ruiz: Al tercio y silencio en el de regalo.
César Ibelles: Al tercio.
Claudio Alberto: Pitos.
Alberto Valente: Oreja.
Juan Camilo Alzate: Leves palmas.
Juan Pedro Moreno: Vuelta.
Efrén Rosales: Oreja.
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La temporada José María Luévano llegó a su fin y siete novilleros enfundados en ilusiones hicieron el paseíllo, ante media entrada y un calor que abrileño que presagia que la feria de San Marcos estará llena de emocione.
Jaime Ruiz se enfrento al bonito castaño que hizo primero de la tarde con el que se mostró voluntarioso, variado con el percal y de muleta arriesgando al iniciar por escalofriantes cambiados por la espalda, posteriormente algunos buenos muletazos pero el novillo regateó las embestidas y todo el ánimo termino en entera caída para que la afición lo invitara a salir al tercio.
En el que regaló de Sierra Ortega poco pudo hacer ante las escasas embestidas del burel y se fue entre el gélido silencio.
César Ibelles lidió al de Fermín Rivera de muy escaso trapío que huyó de los piqueros y con el que estuvo con deseos, sin embargo el novillo siempre levantó la cara y le buscaba las piernas. Con actitud se vió Ibelles quien luego de varios pinchazos arriba y entera caída salió al tercio.
El novillero Claudio Alberto pasó con más pena que gloria por la San Marcos, ya que sin tener argumentos firmes, ni condición física aunado a su falta de preparación para tan grande compromiso le hicieron estrellarse ante un muro difícil de atravesar como lo son los conocedores aficionados de Aguascalientes que le despidieron entre música de viento.
Alberto Valente regresó a esta plaza luego de varios años de ausencia y con actitud, valor y coraje nuevamente se ganó a la afición. Con capote le pusó alegría a la tarde con una larga afarolada de rodillas para seguir luego con gaoneras. Cubrió con lucimiento el segundo tercio. De muleta aunque un tanto acelerado en sus procedimientos se agradece la garra y deseo que le impregnó a la situación. Por momentos consiguió templar las embestidas y despertó el ánimo de los presentes. Finalizó con entera caída y el juez le otorgó la oreja.
Juan Camilo Alzate estuvo con variedad en la capa. En el segundo tercio gracias su buena actuación Gustavo Campos salió a saludar al tercio.
Alzate inició su labor muleteríl con toreros doblones y posteriormente pasándoselo por alto ante el buen recorrido del astado. Series largas y de más reposo que anteriores ocasiones que le habíamos visto. Muletazos de vuelta entera, lástima que el burel regateaba las embestidas ante la insistencia del colombiano. Falló con el acero y todo quedó en leves palmas.
Juan Pedro Moreno gustó a la afición hidrocálida, recibió al novillo con dos largas afaroladas de rodillas, luego quito por ceñidas chiculinas para llevárselo posteriormente con torero recorte al caballo.
Bonito quite al alimón junto a Efrén Rosales y de muleta el joven Moreno comenzó rodilla en tierra para seguir con muletazos de garra a pesar de que el burel embestía con brusquedad y rebrincaba en el último tiempo de la muleta, Juan Pedro le agregó emoción y estilo con ciertos detalles de arte. Mató de pinchazo arriba y media en buen sitio para dar una vuelta al ruedo de mérito.
Finalmente el de casa Efrén Rosales tuvo una actuación de mucha entrega, con su clásico carisma innato se ganó a la afición de su tierra, aunque cabe mencionar que debe ajustar ciertos detalles para así crecer como novillero día con día. Luego de faena de emociones extremas que por momentos le desconcentra, la gente pidió la oreja para él después de haber dejado media espada caída.
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