En resumen, una corrida de toros bravos, que duele decirlo es muy raro ver aunque así los anuncien en todos los carteles del mundo. Toros bravos, toros de lidia.
Pepe Manrique, palmitas tras aviso y oreja.
Ramsés, saludó desde el tercio y oreja con petición de la segunda.
Juan Solanilla, silencio y silencio tras dos avisos.
Incidencias:
De los subalternos saludaron Ricardo Santana y Curro Valencia, Andrés Herrera colocó un par de gran mérito pero quien estuvo hecho todo un torero con el capote fue Ricardo Santana.
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Si señores, eso vimos ayer, una señora corrida de toros, cinco aplaudidos en el arrastre.
El primero un toro hondo aunque con alguna sospecha en sus pitones empujó en el caballo y luego fue bien a la muleta aunque protestaba por el pitón izquierdo, el segundo empujó de tal manera al caballo que se le echó sobre sus lomos, tuvo una embestida seria e importante, el tercero fue el menos claro peor no le entendieron, el cuarto manseó en el caballo, luego le dieron duro y en la muleta sacó toda su raza y poder, embistió como lo debe hacer un toro, tenía peligro sordo por el derecho, al quinto bien le habrían podido herrar con la sigla TNT porque tenía dinamita en su embestida fue el que mejor peleó en el caballo, si habría que ponerle un pero fue que no humilló del todo pero era encastado como el que más, el sexto fue manso en el caballo, evidenció su peligro en banderillas, en la muleta pareció mejorar al inicio pero terminó peligroso al final. Como ven, una corrida de toros.
En las varas, de nuevo a todos los toros les picaron trasero, nadie pico en el morrillo, esto de hacerse tanto pero tanto tiempo se ha convertido en un mal hábito del que nadie se da cuenta y que lastima mucho a los toros y le quita el brillo a una suerte fundamental en el toreo. Destacar el primer encuentro del cuarto toro en el que el picador hecho adelante la vara e intento picar bien, pero solo eso fue, el intento. Rafael Torres picó a la altura de la barriga en el tercero, a Sarmiento le tumbó el toro y le abrió un ojal tremendo en sus lomos, Viloria de nuevo rectificó aunque defendió su cabalgadura en la mejor pelea que fue la del quinto toro.
Pepe Manrique de nuevo ha estado bien en Bogotá, se siente en casa y se siente torero, en su primero cuajó una buena faena en la que el mérito estuvo en el toque fuerte y decidido para embarcar al toro, por el izquierdo el toro protestaba y cortaba el viaje y allí no hubo lucimiento, lo más destacado fue una tanda por la derecha con mando y poder pero que luego no tuvo la misma continuidad, Pepe extrañamente mató mal pues es muy eficaz en esa suerte y todo quedó en unas palmitas.
Lo mejor vendría en el cuarto un toro que salió suelto en los tres primeros encuentros con el caballo y al que llevaron hasta cinco veces a los montados, pensábamos que sería un trámite pero Pepe brindó al conclave y se puso en torero poderoso y le enjaretó una tanda de gran mérito previo a un gañafón feo con el que el toro le saludó, con la izquierda estuvo bien pero sin el tono anterior y vinieron los mejores muletazos de la tarde, tres derechazos por bajó con mando y con torería, guerreros pero con arte, allí dio la dimensión de su toreo. En este si mató bien y llegó una oreja logradísima. Si así estuviera en las otras plazas sería otro el cantar.
Ramsés se fue a la guerra con apenas una cauchera y su valor, que no es poco, él que es un torero de otro estilo, para mi es de los más finos de nuestros toreros y que aún no ha podido sacar todo el arte que lleva adentro. Y se fue a la guerra así como sin avisar y no solo regreso vivo, sino que se hizo a una medalla por poner el pecho a los cañones que le tocaron en suerte.
El quinto era dinamita pura y así, con el oficio corto, le plantó cara y se puso ahí, que le faltó mando, si claro, pero estuvo ahí y eso es todo un mérito ante ese toro y no solo estuvo ahí sino que sacó algunos pases estimables. Oreja que le debe saber a gloria.
En su primero ya se había dado cuenta que era una tarde de valientes y tragó y aguantó parones entremezclados con muletazos de mérito. Un valiente.
Y Juan Solanilla, lástima, le pusieron a resolver dos problemas de algebra cuando apenas aprende a sumar, es un proyecto de buen torero con muy buenas maneras pero que aún no estaba preparado para semejante trago, y él lo sabía, por eso estuvo toda la tarde tan serio y tan contenido en su rostro. Al primero no le entendió, le costó un mundo cruzarse que era lo que necesitaba el toro y cuando pasó descargó la suerte o sea destoreo, en el sexto un manso con peligro, pareció cogerle el tranco en los muletazos de inicio pero luego no le encontró las vueltas, era imposible que lo hiciera con tan poco tiempo en su evolución pero estuvo ahí. Mató mal y por poco le suenan los tres avisos. Es una corrida que le servirá para madurar.
Ustedes quieren volver a llenar las plazas y echar esto para arriba, exijamos que las supuestas figuras del toreo maten estos toros y van ver como la fiesta recobra el pulso y el ritmo. Que no los quieren matar, pues que no vengan y que luego les juzgue la historia como principales responsables del hundimiento del barco.
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