Abrió el festejo el rejoneador potosíno Jorge Hernández Gárate quien anduvo muy solvente con los rejones de castigo, en banderillas anduvo de costado y clavando de frente con Rafaelito, cerró el tercio con Valladolid con el pegó auténticos muletazos con un sombrero de charro, tras la rueda de cortas, lo pinchó en una ocasión y concluyó su faena de un rejonazo entero ligeramente caído y fue ovacionado.
El primero de lidia ordinaria fue complicado, quedándose corto y al que Zotoluco tuvo que pisarle los terrenos para sacarle tandas de mucho mérito. Se puso pesado con la espada y escuchó un aviso.
Salió a por todas en su segundo y al son de las golondrinas realizó una faena que pronto hizo eco en los tendidos y tras una estocada entera le fueron concedidas las dos orejas que paseo al grito de torero, torero.
Alejandro Martinez Vertiz se llevó el mejor lote y a su primero le pegó tandas con ambas manos, desafortunadamente lo pinchó y tras dos descabellos terminó con la vida de su enemigo.
El cierra plaza fue un toro de una clase extraordinaria al que Alejandro lo toreó por ambos pitones en una faena larga que a la postre mereció el indulto del extraordinario ejemplar de Don Jorge Hernández Andrés, con quien Alejandro dio la vuelta al ruedo al término de la faena.
El toro indultado fue el numero 24, de nombre “Charro” con 490 kilos de peso.
Al finalizar el festejo el maestro Zotoluco y Martinez Vertiz fueron sacados a hombros.
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