Dos tandas de derechazos, especialmente, calentaron los tendidos por su lentitud y sabor. Eduardo Gallo, que toreó ceñidísimo en un quite por chicuelinas al primero, ha escuchado aplausos en el inicio de faena al sobrero de Navalrrosal, al que realizó un trateo largo, de cercanías. Juan Bautista no tuvo su tarde. La corrida de Salvador Domecq pecó, en general, de blandura y sosería.