Ante una entrada que no superó el medio aforo, se lidió un encierro complicado la ganadería de don Luis Autrique.
César Ibelles: vuelta.
Rodrigo Cuevas: vuelta.
Adrián Padilla: vuelta.
Lorenzo Sánchez: vuelta.
Detalles: Como preámbulo a la novillada actuó el becerrista José Mari Mendoza, quien se gustó en su toreo y dejó pintorescos paisajes.
Incidencias: Adrián Padilla sufrió una luxación en el hombro izquierdo al entrar a matar y Lorenzo Sánchez se llevó un arropón sin consecuencias.
______________________
En su segunda comparencia en el presente serial, César Ibelles reafirmó que es un novillero con técnica, pero sin llegar a romper. Con el capote sujetó al novillo y con la muleta no llegó a redondear porque el burel terminaba con la cara arriba, por lo que el aspirante tuvo que pelearse con su enemigo. A la hora de la verdad dejó un pinchazo, pero el público le reconoció su esfuerzo cuando lo invitó a dar la vuelta.
A pesar de que Rodrigo Cuevas estuvo voluntarioso en su quehacer, tampoco tuvo suerte con su novillo. Con el capote lució con algunas verónicas de buen gusto y en su faena, que fue brindada a la entusiasta aficionada Martita Bravo, sumó pases aislados que gustaron al público. Al final, El Príncipe, como antes se anunciaba, finiquitó a su astado después de pinchar, recibiendo la ovación cuando recorrió el redondel.
Con sereno valor Adrián Padilla emprendió su faena a un astado que le exigió el carnet, pero no fue un obstáculo para que el diestro mostrara las buenas maneras que ha ido desarrollando. Por ambos lados rescató pases de tirabuzón del cornúpeta que desarrolló sentido, pero Adrián con oficio resolvió. Al final su enemigo se quedó corto y tuvo que terminar por lo sano, en el encuentro Padilla se lesionó el hombro y se llevó el reconocimiento de la gente que lo consintió en la vuelta al redondel.
El español Lorenzo Sánchez probó nuevamente la sangre brava mexicana, pero esta vez no se sintió a gusto con el que cerró plaza. Intentó por ambos lados pero por su falta de rodaje no logró estructurar una faena decorosa. En su intento por agradar, el novillo hizo por él, llevándose un levantón sin consecuencias. Con el tranquillo atinó a la primera y por ello la asistencia le brindó las palmas y dio vuelta al anillo.
Como comentario final le anunciamos, lector amigo, que la tercera novillada se recorrerá para el 24 de octubre.