El próximo 27 de enero, Parra tomará la borla de matador en el marco de la feria de San Sebastián, en San Cristóbal, Venezuela, llevando como padrino al diestro de Chiva, Enrique Ponce y de testigo, al sevillano Manuel Jesús El Cid con toros de Rancho Grande y El Prado.
Después de la alternativa desea hacer el paseíllo en las ferias venezolanas de Mérida y Maracay.
Llegó a México buscando una oportunidad para desempeñar esta difícil profesión, ya que en su país es complicado, y aunque sus planes de probar suerte no pasarían de 3 meses, el venezolano permaneció en este país por más de 2 años, actuando en 16 novilladas en tierras aztecas.
Entre las actuaciones que tuvo en México, destaca la de Huamantla en 2009 y la del 4 de noviembre de 2010 en Aguascalientes, donde se le negó una oreja, además del mano a mano que sostuvo con Michelito Lagravere en Querétaro, aunque perdió los trofeos por la espada.
“Amo México, es mi casa”, comentó con nostalgia antes de partir, agradeció a su apoderado Alfredo Gómez El Brillante, y a quienes le abrieron las puertas de su casa para brindarle un techo, así como a todas las personas que le demostraron su cariño y que tienen fe en él.
Aunque se reporta listo, finalizará su preparación metido en el campo bravo venezolano, previo al gran día, en el que dedicará su actuación a su abuelo, quien fue un gran aficionado.
Llegó a México con una ilusión, se va siendo novillero y regresará como matador de toros.
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