Ya en el ruedo el saludo es casi el mismo para todos y es también el de uso y costumbre: “que haya suerte!”. Siempre procuro decirlo con sinceridad y honestidad, pero el siempre de los domingos de festejo se escribe con mayúsculas.
Y como todo católico acudo al santoral de vez en vez.. Y aunque San Javier se celebra el 3 de diciembre, para Javier Castro hoy su santo le afiló la espada y le hablo al oído para inspirarlo, ya que ha hecho una faena de poder que pareciera que ya estuviera muy toreado cuando lo que en realidad se gano hoy fue el derecho de repetir.
En términos generales los tres alternantes estuvieron por encima de los novillos lidiados el día de hoy provenientes de la dehesa de La Playa. Todos malos, no hay mucho que decir: ásperos, con mal genio, regateadores de sus embestidas, con idea clara de lo que dejaban atrás, y sobre todo un par de ellos que parecía que sabían deletrear el alfabeto hasta en latín.
Partieron plaza el ya mencionado Javier Castro (malba y oro), el español Curro de la Casa (azul marino y oro) y el hidrocálido Fabián Ruiz (purísima y oro) hijo del matador de toros en el retiro del mismo nombre.
Javier Castro
Su primero fue Reynero con 401 kgs., bien presentado y sobre todo apretado de carnes, fuerte en apariencia termino por rajarse y cazar cada que podía a su lidiador. Aun así Javier logró sacarle algunos buenos pases, no sin antes hacer un lucidor quite por gaoneras. En el tercio de varas Guillermo Cobos fue nuevamente ovacionado. El chaval esta cada vez mejor. Javier supo leer bien el desempeño del novillo y sin amedrentarse se expuso y le piso terrenos de más al novillo que de haber tenido un poco mas de fuerza quizás habría puesto en serios apuros a Castro. Espadazo, descabello y otro espadazo que le redituaron una ovación en el tercio.
Con su segundo de nombre Cazador con 356 kgs., en báscula Castro articuló una faena de tónica similar. Se ve que estuvo estudiando bien el desempeño de todos los novillos de “La Playa”, de manera que al tocarle su segundo turno sabía bien que la lidia debía ser con mas dominio y con muleta de poder. Estructuró una faena de pase a pase que el público disfrutó, no solo por la dosis de peligro sino porque Javier estuvo siempre en plan entregado y arriesgando el físico, más no en una excesiva valentía, sino en esa en la que se mide y controla el peligro que sordamente tenían los novillos lidiados.
Traía bien afilada la espada y de un estoconazo se le otorgaron las dos orejas.
Curro de la Casa
Chaval español que bien haría con anunciarse además con su nombre. De la baraja ibérica que se ha presentado en esta temporada es quizás el más fuera de sitio. Sus ejemplares le hicieron pasar un par de apuros en cada turno y no se salvo de visitar la arena de la centenaria. Aun así se le ve que tiene condiciones. Le cuesta trabajo transmitir ya que es un chaval de expresión seria y que rara vez sonrió y agradeció las palmas a los asistentes. Cabe destacar en su primer ejemplar Nacho Meléndez sufrió un tumbo que afortunadamente no paso a mayores.
Fabián Ruiz
Novillero de aire gitano, trato de expresar en su toreo arte y estética del corte ‘clásico’. En su primer ejemplar, un novillo distraído y con tendencia a rajarse logro un par de tandas por naturales que causaron fuertes oles en la tribuna. Su novatez le llevo a realizar una faena poco estructurada. Se le ven algunas buenas formas y en realidad quizás con más oportunidad pueda llegar a destacar. Con su segundo no tuvo mucha suerte y en este caso peco de ‘alargar’ su lidia tratando de agradar, lo que ocasiono que algún sector del público le abucheara en reprimenda.
[pagewrap=compartir.htm]