La faena se desarrolló casi entera en las tablas por la mansedumbre del toro de Pedraza de Yeltes que a pesar de su mansedumbre, metía la cara. El sexto fue un toro muy peligroso que apretó mucho desde el segundo tercio y estuvo cerca de herir a banderilleros y al matador. David Mora, muy entregado, se la jugó con verdad para dominarlo.

Uceda Leal y Eduardo Gallo no tuvieron su mejor tarde en Madrid y no se acoplaron a las diferentes condiciones de sus lotes.

Eduardo gallo sufrió una tremenda voltereta en su primera intervención de la tarde en un quite por chicuelinas.

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