Por encima de la final “Descubriendo un Torero” y del concurso de ganaderías sacado de la manga horas antes del festejo, “Acalambrado” puso la divisa celeste, canario y rosa en lo alto.
Nobleza, emotividad, largo recorrido y calidad en la embestida fueron los factores para merecer los honores del arrastre lento entre una sonora ovación, al finalizar la lidia del cuarto ejemplar.

En el terreno torero, José Zavala destacó en su bosquejo ante el de Xajay y solidez frente al José María Arturo Huerta. Carlos Casanueva, notable con el de Los Ebanos y suerte marrona al cerrar plaza.
La veleidosa suerte puso en Edgar Badillo el lote del festejo. De Los Cués fue el abreplaza que no obstante embestir desde la linea corta al caballo de Carlos Domínguez, llegó enorme a la faena de muleta.
Pero la lluvia y viento se encargaron de la desatención y si acaso detalles aislados surgieron antes de la entera y descabello entre palmitas.
El panorama para reventar la tarde vino en cuarto lugar al aparecer el de Barralva. En dos arrancadas de largo hacia la cabalgadura de Carlos Ibarra mostró la bravura acompañada de emotividad. Y aún más su desplazamiento largo, templado y bajo a cabeza humillada.
Fue un dechado de nobleza en cada embestida. Y ante la duda de Badillo al huir del viaje desde el planteamiento de faena, puso el panorama en favor del novillo herrado a fuego con guarismos por los hermanos Luis y Ramón Alvarez Bilbao.
Fue hasta la última tanda como Edgar despertó del sueño, entre gritos de “Toro-toro” en reconocimiento previo a la clase. Pinchazo y entera dividieron opiniones, en tanto se unificaron al decretarse el arrastre lento por orden de Chucho Morales.
El tumbo a Juan Franco alentó cosas buenas en el de Xajay, pero lamentablemente pasó crudo y pese a calamochear, José Zavala le sacó buenos pases por ambos lados. Pinchazo y entera alcanzaron las palmas.
Ahora que frente al de Chema Huerta, brindado a Luis Marco, alcanzó alturas que el poco gas se encargó de acortar, pese a ello, sus series por derecha plasmaron el tinte torero. Tres viajes con la espada descargaron la ovación.
Y Casanueva inició con amplio repertorio al pulsar la capa. El de Los Ebanos trasmitió alegría en el ruedo desde su arrancada de largo. Alfredo Ruíz lo dejó a tono. Toreo a pie juntillas tuvo brillantez. La entera requirió del descabello. Palmas.
Y frente al agarrado de Marrón se diluyó el esfuerzo. José Guerrero saludó desde el tercio y en sus cuarteos obtuvo el carnet de banderillero, mientras la lucha sorda terminó con una silenciada entera.
Al final, los cerca de dos mil espectadores se quedaron a la espera de conocer tanto al novillero destacado como el novillo premiado, pero la organización brilló por su ausencia.
Claro, la emoción brindada por Barralva, esa no desapareció, aún vibra en la sensibilidad.

[youtube=425,350]http://www.youtube.com/watch?v=1eGVrLZ4a1s&feature=youtu.be[/youtube]

[pagewrap=compartir.htm]