Dejó bellos pasajes sobre ambas manos aprovechando las pocas embestidas que ofreció el noble pero soso astado. Muy por encima Roca Rey, que recetó una fulminante estocada al segundo intento, que fue lo único que le privó del doble trofeo.

No pudo redondear su tarde en el sexto a pesar de que Roca Rey lo intentó por todos los medios. El novillo de Alcurrucén dijo nones, echando continuamente la cara arriba en una embestida muy descompuesta y sin fuerza alguna. A pesar de ello, el peruano fue todo disposición, lo cual le hizo recibir una sonora ovación de despedida.

Plaza de Toros de Saint Sever (Francia). Más de media plaza en tarde de sofocante calor. Se lidiaron novillos de Alcurrucén, nobles aunque justos de fuerza.

Filiberto: silencio y saludos.
Clemente: silencio y saludos.
Andrés Roca Rey: oreja y ovación con saludos.

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