Fue la del triunfo, la única cortada, para fincar junto con el tendido techado la nueva imagen de Cinco Villas, tan radiante como siempre de soñado lleno. El español Alejandro Marcos escuchó las palmas mexicanas y Diego Emilio ha pechado con un lote a contraestilo.
Y es que la alegría, raza y trasmisión del cierra plaza ha valido todo un “Pepino” como el nombre aplicado por los ganaderos de Caparica, pues Castro supo ajustarse a la embestida desde sus Lances de recibo y más aún en ese armónico quite al unir Gaoneras, Rebolera y Brionesa.
Era tan bueno el toro que si Javier le ha explotado el lado derecho le brindaría una sorpresa por pitón contrario. Ciertamenta la faena decayó tras un desarme, pero supo reponerla en los últimos medios pases y como fulminara con el estoque, la oreja ha sido bien ganada.
Por el estilo pintaba el tercero de la tarde saludado con un Farol de rodillas y tres Verónicas jugando los brazos. Tras los pares en lo alto de Marco Antonio Dones vino el brindis a su jefe y compañeros de empresa. Inicio prometedor por derecha, pero al probar por izquierda sufrió un levantón y se le cayó la faena.
Alcanzó a levantar el vuelo en toreo por alto y tras pinchazo y estocada caída saludó desde el tercio mientras aplaudían el arrastre al toro.
Alejandro Marcos no encontró de inicio acoplamiento con el toro mexicano al adelantar las suertes de capa. Ahora que con la muleta esas Firmas y Duendes las ha interpretado con caché, pues sabe desplazarse ganando terreno; faltó ingrediente vital, el del toreo en redondo y como este segundo de tarjeta se lo echara a los lomos pintó su frontera.
La estocada fue muy bella, vaciando, y valedera para las palmas hasta del empresario al agradecer el brindis. El corrido en el lugar de honor se apagó a media faena, de ahí la brevedad culminada con entera y golpe de descabello estallando palmas.
El abreplaza para Diego Emilio tuvo contenido mostrado en esa brega torera alternando los lados y aquel Relance al entregarlo al caballo de Jorge Morales que ha firmado con bella reunión. Y parecía que con la muleta el toro iría a más, pero al tercer muletazo se salía del viaje.
El brindis a la señora Marco alcanzó para las dos primeras tandas por derecha, pues al cambiar de mano sufrió tremendo arrollón y como “Don Simón” se viniera abajo al rajarse, la media estocada en buen sitio fue agradecida al saludar desde el tercio.
Frente a ese caballote de 511 kilos poco pudo hacer al mantenerse “Cabrerita” en su querencia acudiendo al picador más cercano a toriles. Y como no entrara en su estilo de geométrico trazo se desdibujó el panorama tanto con muleta como espada hasta escuchar par de avisos. No fue la tarde de Diego.
La frescura del señor techo brindó sonora ovación del tendido al recorrer el anillo Javier Castro, Roberto Viezcas ganadero y Luis Marco empresario en cierre triunfal en la cada vez más bella plaza.
FICHA.-Plaza Cinco Villas. Llenos continuos.
Clima soleado.
Ganadería de Caparica.-Bien presentado encierro de novillos toros. La papeleta se la llevó el sexto.
Pesos: 450, 440, 450, 511, 486 y 472 de romana.
Diego Emilio.-Al tercio y pitos tras dos avisos.
Alejandro Marcos.-Palmas y palmas.
Javier Castro.-Al tercio y Oreja.
Subalternos destacados.-Jorge Morales a caballo y Marco Antonio Dones por sus pares al tercero.
Juez de plaza.-Conrado García.-Se le fue cruda la valoración al cierraplaza.
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