Asi resultó estrellado el esfuerzo del rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y los matadores de a pie, Joselito Adame y Octavio García El Payo, ante los seis de lidia ordinaria, uno de ellos devuelto por manso y uno más de regalo.

Lástima de pintas, berrendas; en juego no pintaron las combinaciones en blanco y negro, ni el cárdeno oscuro.

Pablo dividió opiniones en su lote; Adame, ovación, silencio y silencio; Payo, silencio y al tercio.

Si acaso el séptimo de la noche alcanzó a romper a bueno en muleta. Ya le habían devuelto el cierraplaza a Octavio, cuando salió Nevado, recibido con tres Verónicas y la Media y posteriormente cubierto el tercio de banderillas. De pronto se anunció el toro de regalo y todo se transformó en alegría; Joselito está en el ánimo del aficionado, esta vez unos 30 mil.

Contagiado de ese ambiente alegre, el burel acudió por derecha en tandas cortas, pero al final protestó, arreando y desarmando al queretano, aun así el panorama estaba en favor del torero. Lamentablemente se desconcentró a la hora de matar. Pinchazo y entera no avanzaron más allá del tercio.

Su primero, brindado a su alternante de a pie, fue totalmente deslucido; no tragó ni el esfuerzo. Pinchazo y entera se perdieron en el silencio.

Los momentos emotivos estuvieron a cargo de Pablo, gracias a su extraordinaria doma a la alta escuela conjuntada con la rienda. Al lote mansurrón logró encelarlo en un toreo de exposición. En el abreplaza hubo pasada, recortes, brega y toreo cara a cara con sus cabalgaduras. Pinchazo y baja contraria dividieron ánimos.

Pese a otro manso, Pablo impuso cambios, lados alternos y piruetas a la mínima distancia, transformada en temple. Tres pinchazos y de nueva cuenta se dividieron las opiniones.

El ímpetu de Joselito se apagó como su primer toro. Juan Ramón Saldaña le cuajó dos sesgos hacia las afueras, ganándose la salida al tercio. Entera y descabello entre ovaciones.

Encendió las farolas al recibir al quinto a Porta Gayola con gallardía, de frente, metido entre las rayas del tercio y de hinojos en una expuesta Larga Cambiada. Parones, Chicuelinas y Rebolera alentaron esperanzas y más cuando Héctor Rojas saludo desde el tercio por sus cuarteos, pero oh decepción al llegar a la muleta. Pinchazo, media y descabello silenciadas.

Ante la clara mansedumbre ofrecida en siete toros, Joselito empleó la tónica de torear en la querencia. Nuevamente a Porta Gayola recibió al de regalo y, sin dejarlo escapar de las tablas le sumó un par más de Largas cambiadas. Le dio su aire en los medios al quitar por Zapopinas y cuando todo pintaba para el triunfo, asomó la falta de casta y el gozo se fue al pozo. Dos pinchazos y par de descabellos alcanzaron las palmas.

…Y se rompió el encanto de las salidas a hombros.

Video: Julián Herrera

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