Ante un encierro de Rancho Seco que no fue nada sencillo, el colombiano Ricardo Rivera anduvo incierto, como si estuviera a disgusto en la plaza. De su reconocida entrega y disposición a veces rayando en lo suicida, poco se asomó ayer. Por el contrario, Rivera paso de puntillas, como si de un trámite se tratara. En total esuchó cuatro avisos, dos por toro.
En calidad de matador de toros llegó a la Nuevo Progreso Pepe Murillo hijo. Con su primero fue evidente que no acostumbra enfrentar toros como los de Rancho Seco, las dudas y la falta de certidumbre en sus trasteo fue lo que más resaltó, además de que con la espada vivió una auténtica pesadilla que se consumó con los tres avisos fatales.
Con una actitud mucho más decidida salió en su segundo, y el primer ejemplo fue un ajustado quite por gaoneras. Con la muleta se produjeron naturales de calidad, pero sin llegar a que la faena rompiera. Murillo regaló un toro, con el cual tuvo un comienzo de faena de muleta prometedor con una serie impecable de derechazos, pero el toro optó por huir el resto de la faena. El trasteo se desarrolló por todo el tuedo y terminó por convertire en una faena de más a menos.
El mejor librado de la tercia fue Oliver Godoy, quien en ambos toros estuvo por encima de las condiciones de sus astados. A su primero le tapó la cara en todo momento para provocar que el tororepitiera. Oliver se paró en el terreno corto y así consiguió extraer muletazos de mucho mérito. El tapatío no evindenció en ningún momento las pocas tardes que torea al año, por el contrario se le vio asentado y con la mente clara para entender a sus toros.
Con su segundo toro, Godoy estuvo cerca de los pitones y aprovechando cada embestida. Sin embargo, la falta de movilidad del toro impidió que hubiera continuidad en las series. Para no desentonar con sus alternantes, Oliver también estuvo fatal con la espada.
En la temporada se han lidiado trece toros sin que se hayan cortado orejas. El próximo domingo se dará la tercera con Alfredo Ríos El Conde, Juan José Padilla y Fermín Spínola.
Ficha técnica:
Incidencias:
Plaza Nuevo Progreso. Segunda corrida de temporada con clima agradable y pobre entrada. Se guardó un minuto de aplausos en memoria del matador Ricardo López El Cade, también se le rindió un homenaje al doctor Víctor González Camarena, por sus 20 años al frente de los servicios médicos de la plaza.
Rancho Seco mandó un encierro bien presentado y áspero en su comportamiento. Se lidió un séptimo de apariencia anovillada y que se rajó.
Ricardo Rivera (nazareno y oro): tres pinchazos, estocada delantera, estocada caída y seis descabellos (dos avisos). Un pinchazo, media estocada y siete descabellos (dos aviso).
Pepe Murillo (azul pavo y oro): media desprendida y siete descabellos (tres avisos). Tres cuartos de estocada caída (al tercio). En el de regalo, media estocada y cinco descabellos (silencio).
Oliver Godoy (malva y azabache): pinchazo y estocada (al tercio). Media estocada y cinco descabellos (silencio).
Cuadrillas:
Ovación en el tercio para Gustavos Campos (en dos ocasiones) y para César Casanueva.
[pagewrap=compartir.htm]