Efectivamente ahí… justamente ahí, en Santa Clara, se lidia la grandeza del TORO, y eso es un hecho contundente.
Hubo el domingo reciente una contienda entre San Pedro Xalostoc, San Cristóbal Ecatepec y la propia Santa Clara, y de los patronatos, quienes enviaron dos imponentes toros de don José Julián Llaguno fueron los de Santa Clara, como lo hacen habitualmente en sus festejos anuales en honor a su santa patrona.
Los de Santa Clara son gente entusiasta que ama su Fiesta, guiados por el incansable Jorge Matchaín, que año con año, gustan de organizar con pulcritud, respeto y seriedad sus festejos en honor a Santa Clara, en donde la tradicional corrida gira alrededor del auténtico toro íntegro, y los toreros ya lo saben, así que quien decide aceptar el reto de participar en el cartel, también tiene la gloria de saberse que está respondiendo, no a una gesta, sino a la honra de demostrarse a él mismo que es un torero de verdad.
Sería maravilloso que Santa Clara multiplicara sus corridas de toros, y no fueran sólo en agosto, sino, por ejemplo en los días festivos autorizados en el calendario oficial, dada su cercanía con la monumental Ciudad de México, y de todas las poblaciones del Estado de México y de Hidalgo, su plaza para seis mil espectadores, no dudo que luciría como es habitual, llena a reventar de un público que goza con la luminosa grandeza de ver:
EL AUTÉNTICO TORO PARA EL TORERO DE VERDAD.
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