Guillermo después de ese gran triunfo en la Feria de San Marcos, cuando tras cortar dos orejas al toro Gandinguero de De Santiago, salió por la puerta grande de la Monumental de Aguascalientes, continua la preparación -de forma permanente-, para seguir en la concetración a través de la férrea disciplina.
Por ello, ahora se trasladó hasta Chapatongo, en el Estado de Hidalgo, en donde se encuentra enclavada esta hacienda del siglo XIX, y ha ensayado en este enigmático escenario, ha trazaso los bocetos de lo que seguramente en breve plasmará en los ruedos donde se avecinan sus compromisos.
Así como las tientas son parte fundamental para que los ganaderos orienten y mantengan sus vacadas en la encastada bravura de noble embestir, para los toreros significan el mejor lugar para el ensayo.
Tarde agradabilísima en la que Guillermo volvió a dar rienda suelta a la inspiración, dejando propuestas que impactaron en la selecta asistencia a tan fundamental faena campera.