El caballista Jorge Hernández estuvo enorme toreando con madurez, el Jóven Maestro se lució con rejones de castigo, banderillas y llevando toreado a Buen Amigo de Vistahermosa, pero el gozo se vino al pozo al herrar con la hoja del peral para escuchar un aviso. Los Forcados Potosinos lograron una pega espectacular al segundo intento con el cabo de cara Juan Velarde.
Cariño Mío, negro zaino fue el astado del Zotoluco, donado por la ganadería de Carranco al que le cortó dos merecidas orejas luego de torearlo con capa y muleta. Eulalio estuvo simplemente en maestro y matando con estocada entera.
Todos los toreros vistieron el traje corto salvo Ignacio Garibay que se presentó de charro; a su toro Pable cárdeno bragado girón de Celia Barbabosa, lo toreo de capa con verónicas y chicuelinas, con la muleta una faena derechista con pases templados; se perfiló para dejar una estocada tendida de efectos y cortar una oreja.
El Cejas armó la escandalera con Socio castaño rebarbo de la dehesa de Espíritu Santo; largas de rodillas y luego invitó a banderillear a sus compañeros; vimos algo que difícilmente podremos ver: banderillear al Zotoluco, al Payo y al propio Cejas y de manera vistosa y eficaz que fue muy aplaudida; también lo hizo Joselito Adame pero a él ya le conocemos el oficio.
Con la muleta El Cejas hizo de todo incluso llevarse un achuchón, mató de tres cuartos de estocada tendida, le tocaron un aviso pero aun así se le concedieron las orejas y el rabo.
Joselito Adame toreó a Compadre de Fernando de la Mora, con la capa le vimos largas de rodillas, mandiles y el quite de la Zapopina, se repitió el show de las banderillas con Nacho, el Payo y Joselito; con la muleta estuvo empeñoso y con la espada colocó la mejor estocada de la noche, se merecía las dos orejas pero Paco Bandín ya tenía sueño y sus asesores… ¿Quién les dijo que tienen la capacidad?
Joselito paseó la oreja conforme.
Foto: De archvo
Ocatavio García El Payo cerró plaza con Viejo del hierro de los Encinos, junto con el Zotoluco revivió el quite al alimón y con la muleta realizó una faena de empeño al ejemplar más cuajado del festejo; precedió el espectáculo de los “bandrilleros” poniéndole voluntad tanto Adame como el Payo ante la justificada reticencia del Zotoluco y el Cejas que incluso se escondió en un burladero, un gesto que desde luego se tomó con la simpatía que irradia Arturo. El Payo se merecía una oreja ya que además de la faena mató de pinchazo y estocada entera desprendida, era festival pero no lo entendió así el juez ni sus asesores que insisto…ni cumplen con lo que estipula el reglamento para estar ahí, ni tienen idea nada.
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