Y es que parece obra de uno de los mejores guionistas de historias de película, y tras la tarde mágica de ayer, con un monstruo como José Tomás, hoy Julián López El Juli, Emiliano Gamero y Diego Silveti salieron a dejar en el ruedo sangre, sudor y lágrimas con tal de ganar el corazón de esta hermosa afición hidrocálida.

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Montecristo y dos más de Fernando de la Mora, uno para rejones y uno mas de regalo de Silveti; Pero vamos por orden:

Armillita IV. No habré de comentar mucho de este joven matador de toros, que me consta que arte tiene, porque se le ha visto en los ruedos, sin embargo, en sus actuaciones feriales dejó mucho que desear. Toreando con el pico de la muleta y tan lejos que un tren cabria entre el y sus toros. Cortó una oreja gracias a la dadivosa actuación de un juez que midió con raseros distintos.

Julián López El Juli. El español ha tenido una actuación contundente en Aguascalientes; dominante y firme, valiente y cerebral, hoy tuvo en su segundo enemigo (tras haber perdido una oreja en su primero), un toro de embestidas bruscas pero con nobleza que Juli tuvo que someter a base de darle tiempo, y distancia precisas. Midió los parones del toro y se cruzó con el para encelarlo, incluso poniendo pierna y cuerpo como carnada. Enlazó derechazos largos y hondos con mucho sentimiento, y de manera impetuosa logró ademas, que el público se uniera a él en una faena de muchísimo mérito después de lo vivido en días pasados.

Mató de un soberbio estoconazo que hizo que el respetable aplaudiera de manera unánime el corte de dos apéndices.

Juli sabe, comprende la seriedad de Aguascalientes, llega siempre dos o tres días antes, esta al pendiente de lo que sus compañeros de profesión hacen, acude a verles, evalúa lo que esta sucediendo, y con mentalidad de triunfador se entrega con honradez. Es un FIGURÓN.

Emiliano Gamero. Lo de Gamero es como de Fábula. Y es que en el cartel estaba anunciada la rejoneadora Mónica Serrano que por causas de fuerza mayor pudo acudir a su cita con la afición de Aguascalientes. De tal suerte, Gamero entró ‘al quite’ y presto y dispuesto se presentó en tiempo y forma. Desafortunadamente su cuadra no tuvo la misma suerte, y se quedó varada a media carretera. Los nervios y la tensión no se hicieron esperar… Por el sonido local se dio aviso de lo acontecido y se manifestó la idea de que en lugar de abrir plaza la cerraría si llegasen los caballos.

Ya para el tercer toro de la lidia de a pie llegó la cuadra; Gamero salió de la plaza a calentar a las cabalgaduras. Al fin su turno se dio, y con garbo y gran presencia entró al ruedo acompañado de una larga vara de bambú con la cual recibió a su enemigo, un extraordinario toro de Fernando de la Mora. Le enceló y se hizo de el con un artefacto de poco o nulo conocimiento previo -al menos en esta plaza- lo que hizo que el respetable se desentendiera de las distracciones y se concentrara en lo hecho por el jinete.

Tras hacerse de su enemigo y con solo un rejón de castigo dió paso a una lidia de mucha precisión y técnica ecuestre, ya que el toro era muy codicioso y embestia largo. Se dejó llegar al burel, le lidio de costado en 360 grados. Hizo piruetas, banderillo con efervescencia y demostró un fresco y revolvente estilo para andar a caballo en las plazas de toros. Fue una lidia ejemplar con un toro grandioso y con un jinete entregado de corazón. Le ha matado de un rejon de muerte soberbio en el cual el toro rodo en segundos patas arriba y sin puntilla. La plaza clamorosa le ofrendó pañuelos blancos a lo largo y ancho de el graderio y el Juez acertadamente le ha premiado con el pañuelo verde. FAENON!

Gamero se entregó fielmente a una afición necesitada de variedad y frescura en el arte de torear a caballo. Cayó de pie, y es mas que urgente que las empresas del país le den tardes de toros. Su cuadra y él son espectaculares.

Diego Silveti. A Silveti le hacía muchísima falta toparse con un toro de esta clase en Aguascalientes. Una pena que haya sido en lidia extraordinaria, que de lo contrario estaría no solo en los cuernos de la luna, sino como virtual triunfador de la temporada. No obstante el toro de Fernando de la Mora ha sido entendido por Silveti a cabalidad, y este se ha desbordado en la arena del ruedo Monumental de forma memorable. Ceñido, sensible, hondo, con sentimiento en su toreo, largo y variado con capote y muleta, supo darle al toro la lidia que este necesitaba. Tandas y tandas de múltiples muletazos en los que el toro en lugar de rajarse fue por mas cada vez, y Silveti, conmovido y virtuoso, le supo dar la lidia que este necesitaba. Pañuelos blancos poblaron las gradas y el Juez de Plaza atinadamente a mi parecer , le concedió un merecidísimo indulto. Silveti con lágrimas en los ojos le lidió mas y mas, en busca de coronar su faena y darle al toro una honorable salida por la puerta de toriles. Tan así fue su entrega, que le perdió la cara al burel, que con su bravura manifiesta, le pegó una cornada en la pantorrilla izquierda. Aun así, Silveti se levantó para torear a ‘Aroma a Toro’ hasta toriles.

Cojeante y maltrecho Silveti salió por su propio pie rumbo a la enfermería, llevando consigo el corazón y la entrega de la gran afición que acudió hoy a la Monumental Plaza de Aguascalientes.

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