Si bien, hubo dos novillos que repitieron algunas embestidas terminaron por rajarse. Lo destacado de la tarde fue la actuación de Leo Valadez quien en su cuarta novillada toreada, acentuó que tiene cualidades para sobresalir en la difícil profesión de torero.
El coso tapatío registró cerca de los tres mil aficionados, en tarde cálida, contrario a lo ocurrido la semana pasada.
Leo Valadez, con el primero de su lote que rehuyó la pelea con los montados, realizó un solvente trasteo, poco a poco fue metiendo a Cogollito, a la muleta, terminando toreándolo con temple y largueza por ambos lados sorteando las complicaciones del soso astado, remató las series con pases como el desdén, trincherazo, cambiado de mano o el forzado de pecho. Mató de una entera contraria que tardó en hacer efecto y lo que pudo ser el corte de la primera oreja terminó en vuelta al ruedo.
Con el quinto de la tarde, en quites, arrancó una fuerte ovación al realizar vistosas zapopinas que remató de hinojos. Con la muleta volvió a lucir con su toreo de calidad, ligando pases sin enmendar, con la mano izquierda tuvo sus mejores momentos que le valieron para que se le vea con agrado, su repetición en la perla tapatía. Mal matando de una entera pescuecera, sin embargo, al rodar Picolín, fue ovacionado con fuerza.
Poco mostró Jorge Sotelo, a quien le correspondió el peor lote, si bien entendió a su primero y lo toreó en tablas, y a su segundo que se volvía en un palmo de terreno le sacó algunos pases no sin antes recibir una voltereta, todo lo tiró por la borda en la suerte suprema. En su primero escuchó un aviso y dos en su segundo.
Al hispano Ignacio Bonmati, que lució un terno de la aguja, le costó trasmitir al tendido, y aunque toreo con cierta solvencia, el público terminó metiéndose con él.
Ficha
Se lidió un encierro de La Antigua, que cumplió a secas en cuanto a presencia, pero, que en su comportamiento en términos generales manseo. 1°, soso; 2, regateando las embestidas; 3°, sin trasmisión; 4°, espión y volviéndose en un palmo de terreno; 5°, terminó entregándose y repitiendo; 6°, incierto.
Jorge Salvatierra: cinco pinchazos y estocada, aviso y ovación; bajonazo al séptimo intento y un golpe con el descabello, dos avisos y silencio.
Leo Valadez: entera contraria, vuelta al ruedo; pinchazo y bajonazo, ovación.
Ignacio Bonmati: tres cuartos de acero, silencio; entera trasera, silencio.
[pagewrap=compartir.htm]