Ante cerca de tres cuartos de entrada, se lidiaron astados de Begoña de buena presentación y de juego desigual, destacando el tercero que tuvo calidad.
Arturo Macías: Palmas y palmas.
Alejandro Talavante: Palmas y silencio.
Diego Silveti: Dos orejas y palmas.
Al final del festejo Diego Silveti salió a hombros de la plaza Revolución, ante el clamor de la gente de su tierra.
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