Fueron dos faenas de conexión con el tendido, la primera de ellas contagiando las emociones, matando bien y llevándose la oreja. La segunda fue de asentamiento y corazón, una labor con estructura, ente derechazos y naturales encontró el camino para hacerse de los olés y las palmas; al final las dos orejas que paseó triunfante por el redondel.

FICHA DEL FESTEJO:
Tres cuartos de aforo en la Plaza de toros El Pinal de Teziutlán, Puebla. Se lidiaron cinco astados de El Batán muy bien presentados y uno de Felipe Castorena; manejables en su conjunto.

Arturo Macías: Oreja y dos orejas
Sergio Flores: Oreja y oreja
Luis Miguel Castrillón: Silencio en su lote.

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