Ficha del festejo:

En tarde soleada y calurosa pero con viento intermitente y ante casi un lleno, se lidiaron cinco de Begoña y uno de Mimiahuapam parejos en presentación pero desiguales en rendimiento.

Diego Ventura: Oreja, saludos.
Ignacio Garibay: Silencio, leves palmas.
Joselito Adame: Oreja, palmas.

Incidencias:
Durante la lidia del quinto toro, el picador Gabriel El Pollo Meléndez, sufrió un aparatoso tumbo, quedando por momentos a merced del toro. Fue gracias a la oportuna intervención del banderillero español Diego Vicente que tomo por el rabo al toro, llevándoselo del lugar, que el varilarguero pudo salir bien librado del transe. Sin embargo, poca gente se dio cuenta del hecho que pasó desapercibido por las mayorías.

Al final del sexto toro y cuando éste era llevado al destazadero, el tiro de caballos percherones arrolló al Dr. Eguiarte, integrante del cuerpo médico de plaza, quien al retirarse a descansar quedó en medio de la ruta de los caballos, sufriendo lesiones que, hasta el momento de cerrar esta crónica, no habían sido determinadas. Sólo se indicó que su estado es delicado y que fue trasladado de urgencia al hospital a bordo de una ambulancia.

___________

No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue. Después de una larga espera se dio en Guadalajara la corrida extraordinaria en la que al fin se presentó con una hermosísima cuadra de 10 caballos 10, el rejoneador Diego Ventura quien, pese a los toros, de Begoña uno y de Mimiahuapam el otro, desiguales en comportamiento, el caballista logró realizar todo su repertorio de vistosas equino-pirotecnias, consiguiendo entusiasmar en momentos hasta el paroxismo los amantes de los caballos y de la buena monta.

Aunque si bien es cierto, por momentos logra templar y realizar las suertes del toreo a caballo como mandan los cánones, para muchos aficionados conocedores del arte de Marialba, el portugués-español, tiende a exagerar la nota en lo que a populacheros aspavientos se refiere. Sin embargo, logró a plenitud el objetivo de triunfar en Guadalajara y de convencer a la gran masa que hizo una de las mejores entradas de la temporada en el Nuevo Progreso y que sin duda, salió con ganas de volver a verlo.

Pero vamos por partes, Con el que abrió plaza, un hermoso y bien armado negro nevado, Rey Maya de nombre No. 182 y con 500 Kg., el rejoneador consiguió que el poco codicioso de salida, fuera sometiéndose a su voluntad y al buen desempeño de sus caballos, logrando una faena vistosa, emocionante a ratos, pero siempre plena de entrega mutua por parte del torero y del público que no dejó de corear cuanta evolución realizaba Ventura. Rejones de castigo, banderillas largas, cortas, a dos manos y demás florituras muy bien vendidas por el caballista, le fueron rabiosamente aplaudidas. Culminó con la hoja de peral en muy buen sitio y con efectos rápidos. Tras petición mas que mayoritaria, Diego dio una vuelta al ruedo luciendo en la diestra la oreja cortada y devolviendo prendas, flores y besos.

Con el segundo de su lote, cuarto en el orden, No. 488 de la ganadería de San Miguel de Mimiahuapan, otro precioso y bien armado negro meano, axilado, Equipazo de nombre y con 505 Kilos de peso, se repitió la historia. Una faena de menos a más, a un toro de entrada aplomado y distraído al que Diego fue sometiendo y obligando a ir “a su aire”; ya a la grupa, ya al estribo, templando muy bien y haciendo emotivas y vistosas cabriolas o piruetas, después de cada rejón de castigo, vistosos quiebros antes de cada banderilla larga, corta o bien pares a dos manos; quizá exagerando la nota al momento de concluir cada suerte y abusando tal vez de los “telefonazos” y demás desplantes un tanto pueblerinos, pero consiguiendo la aprobación unánime de la parroquia que llegó a gritarle “torero…torero” cuando apareció en el ruedo MORANTE, el lusitano estrella de la cuadra, tordo de capa, elegante y valiente con el que Diego hizo las delicias del público mordisco a mordisco –del caballo al toro, claro-. Lastima; con el rejón de muerte se le fue la mano atrás en un horrible mete y saca, para después conseguir una media y un descabello, perdiendo lo que quizá pudo ser quizá hasta un rabo que, en Guadalajara hace mucho no se otorga a un rejoneador y teniéndose que conformar con una salidita al tercio entre una mediana divisioncilla de opiniones.

Por su parte Ignacio Nacho Garibay, elegantemente vestido de lila (Jacaranda) y oro, hoy vino a la plaza con “el santo de espaldas”. Por principio de cuentas, el capitalino sobrino de María Victoria, tuvo que pechar con lo peor del encierro de Don Alberto Bailleres. El segundo de la tarde Tailandes No.247 con 540 kilogramos, Garibay estuvo en torero tanto de capa con la muleta, siempre tratando de agradar y muy metido en los terrenos de un toro al que inexplicablemente le alargó una faena que casi nadie comprendió. Lo mató de espantoso espadazo mas que bajo después de pincharlo, teniéndose que retirar al callejón en medio de fuerte división de opiniones.

En su segundo, quinto en el orden, Imprescindible No. 242 con 520 Kg., la cosa vino por el estilo, o sea que Garibay ni con la capa ni con la muleta logró remontar en el ánimo del público que en cambio, se metió fuerte con el torero que aún así, estuvo siempre tratando de sacar agua de las piedras e intentando lo inconseguible con el profesionalismo y buena voluntad que siempre le han caracterizado. Al final, sólo cosechó una leve cantidad de palmas.

El tercero en el cartel, el hidrocálido Joselito Adame (purísima y oro), a diferencia de Nacho Garibay, tuvo la suerte de contar con los dos toros mas potables del encierro de Begoña seleccionados para los toreros “de a pie”. El tercero de nombre Compañeros, marcado con el No. 172 y con un peso de 550 kilos fue un toro fijo, bravo y noble que permitió al torero ese vistoso y bullidor toreo que le es característico, tanto en el tercio de capa donde realizó un toreo variado, donde destaco una serie de “Zapopinas”, como en el de muerte; sin dejar de lado desde luego esa difícil facilidad que tiene Joselito Adame a la hora de pegar banderillas. Después de tres estrujantes pares de banderillas, uno de ellos al sesgo por dentro, ya con la muleta consiguió pases llenos de arte y temple principalmente con la mano diestra. Faena variada, elegante, valerosa, bien rematada y culminada con estoconazo hasta las cintas, que hizo que Adame igualara los cartones al rejoneador, dando una vuelta al ruedo entre aclamaciones luciendo una muy bien ganada oreja.

En el que cerró plaza Histórico, marcado con el No. 312 y con imponentes 575 kilogramos, Joselito estuvo en torero durante los tres tercios de la lidia, muy bien de capa, variado en quites, tres muy buenos pares de banderillas y una faena valerosa en la que piso terrenos muy comprometidos en tandas con ambas manos que le fueron coreadas. Sin suerte con el acero, el de Aguascalientes, tuvo que conformarse con una calurosa despedida entre palmas.

Por tratarse de una corrida extraordinaria, la empresa del Nuevo Progreso que preside el Lic. Alfredo Sahagún Michel, no anunció ningún festejo en fecha próxima, aunque de buena fuente pudimos saber que será quizá en el mes de mayo, una vez concluida la feria de San Marcos en Aguascalientes, cuando se dará un serial de novilladas, tanto en busca de nuevos valores, como de la consolidación de algunos triunfadores de esta plaza.

Foto: Guillermo Sierra.

[pagewrap=compartir.htm]