Domingo Sánchez El Mingo salió al ruedo a disfrutar el arte del toreo, prueba de ello, fue el triunfo que obtuvo en Ensenada, tumbándole dos orejas a una brava res de Celia Barbabosa.
Toreando a Terceso con el capote a un toro que de inicio se quizo emplazar, fue como El Mingo inicio su trasteo, para rematar con el percal, con una suave media, completando con una larga.
Con la muleta, inició toreando largo y templado por abajo, para llevar a su enemigo al centro del ruedo donde remató con el de pecho.
En la segunda tanda pegó por el derecho, largo y templado llevando embedido a su enemigo en su muleta, sacando pases que le fueron jaladeados con fuerza por el respetable, quien por cierto hizo una buena entrada.
Lo mejor de la faena la dio por el lado izquierdo, en su quinta tarde, al pegar siete muletazos de calidad, recreándose en la suerte gustándose primero el diestro, para que su que hacer gustará y calará en el tendido.
Con la espada, fue en el primer intento tras del acero, cuando la dejo en tres cuartos de estocada entera en buen sitio, suficiente para que con fuerza se le premiará con el corte de dos orejas, mismas que paseo con un sonrisa.
Alfredo Gutiérrez, quien también toco pelo, al cortar dos orejas y rabo, ante un excelente toro. Su labor la inició a la verónica, para rematar con una media. Con la muleta su labor fue irregular, pues por momento hacia bien el toreo y por momento lo hacía para el público, quien después de un pinchazo exigiera que se le otorgara el rabo de esta buena res.
Los otros actuantes fueron Manuel Juárez El Poeta y César Castañeda, quienes enfrentaron a dos toros muy complicados y peligrosos, pues aunque su disposición fue absoluta no pudieron lucir con sus enemigos.
Foto: Archivo.