Se han lidiado mansos y descastados ejemplares de la ganadería de Salvador Rojas.
Emiliano Gamero: Dos orejas.
Diego Lecumberri: Oreja:
Eduardo Rubi: Dos orejas.
Rodolfo Bello: Dos orejas rabo.
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En una tarde agradable de fiesta, en honor a San José, Santo Patrono de los lugareños, se celebró la corrida de feria en esa bella localidad mexiquense, en donde apareció un inadmisible simulacro de toro bravo procedentes de Salvador Rojas, para cuatro caballeros en plaza que dieron todo.
Si bien es cierto que al torero se le exige, entonces, por qué no habría de exigírsele a los ganaderos, en este caso, a la casa ganadera que mandó a este hermosísimo poblado, bovinos indignos de ser lidiados en una plaza de toros, pues el respetable siempre va con la ilusión de ver al toro bravo y encastado, y eso justamente fue lo que no se encontró en toda la tarde.
Ya que es inaceptable que paguen por ver lo que esta tarde salió por la puerta de los sustos.
Debemos consignar que los señores rejoneadores, estuvieron muy voluntariosos, obligando a embestir a sus ejemplares, en terrenos en los cuales pareciese no iba a ocurrir, pues en todo momento se les vio las ganas de agradar al público, que acudió a su llamado, y el conclave no quedó decepcionado como en el caso concreto de ese océano de posibilidades que sin lugar a dudas es el valentísimo joven rejoneador Eduardo Rubí quien en cada momento, nos hace notar que su futuro inmediato, es halagüeño por sus meritorios avances.
Ya hemos citado la apasionada entrega que han dejado también en este redondel Emiliano Gamero, Rodolfo Bello y Diego Lecumberri; cuatro jóvenes rejoneadores que con el toro bravo, seguramente habrían dado una tarde llena de emoción incalculable, ya que dejaron en claro su férrea disposición.
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