En la plaza de toros de Las Ventas con casi lleno en los tendidos se ha celebrado la séptima de abono. Se han lidiado seis novillos de Flor de Jara, bien presentados.

Manuel Larios: Silencio, silencio y silencio en el que mató por Fortes.
Saúl Jiménez Fortes: Ovación con saludos en el único que mató.
Víctor Barrio: Ovación con saludos y vuelta al ruedo.

Parte médico:
El diestro Saúl Jiménez Fortes ha sido atendido de una herida por asta de toro de 20cm en trayectoria ascendente que rompe el músculo basto interno del muslo derecho y la fosa iliaca derecha.
Pronóstico menos grave que le impide continuar la lidia. Trasladado a la Clínica de la Fraternidad.

Manuel Larios castigo mucho al primero del festejo en el caballo, después ya con la muleta fue un ejemplar muy complicado tirando derrotes por ambos pitones y a Larios se le noto la inexperiencia. Lo mató de pinchazo y estocada.

Con el cuarto, otro novillo con muchos pies, también protesto en la muleta con una embestida rebrincada y tirando derrotes al final de cada serie por el derecho y por el izquierdo pasaba andando sin entrega alguna.

En el que cerró plaza (lo mató por Jiménez Fortes), se volvió a demostrar las carencias de Larios, novillos bueno y con clase que supero en todo momento al matador.

Jiménez Fortes se las vio y se las deseo con un autentico barrabas en segundo lugar. Novillo que empezó con clase en los primeros tercios, pero que después del tercio de banderillas cambio radicalmente el comportamiento. En la muleta y por el pitón izquierdo no tenía un pase y volteo dos veces al matador, en la primera de ellas le metió el pitón cerca de la cadera. No se amilanó y sufrió varias coladas y miradas por parte del novillo. Por el derecho lo intentó.

Victo Barrio saludó al tercero con unas tafalleras en el centro del ruedo rematadas con una media con ambas rodillas en tierra que fue enganchado por el novillo, rompiéndole la taleguilla.

La faena de muleta fue como estar viendo una película de terror, con continuos sustos y botes del asiento. Se tragaba bien los primeros muletazos de cada serie pero a los terceros y cuartos muletazos el toro siempre se acordaba del matador y tiraba la cornada, gracias a dios ninguna le llego a calar.

Al sexto (que hizo quinto), le recetó un saludo capotero variado, con dos tafaelleras en los medios, una chicuelina y una serie de verónicas rematadas con una media. Se desmonteró Manolo Martín.

Sensacional las primeras tandas por el pitón derecho templando las fuertes embestidas y sacando derechazos largos y templados. Por el izquierdo la cosa fue completamente distinta y no se tragó ni un pase. La espada le cayó un poco caída lo que le privó de cortar una oreja.

Foto: larazon.es

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