…por la política del distanciamiento que la empresa de La Plaza México impone a los toreros triunfadores, al no repetirlos al domingo siguiente como lo sugiere la lógica, dando como resultado que los taurinos fueran convocados este último dominguillo a ‘chutarse’ un cartel local, lo cual no es malo, aunque si provoco a pensar con su esencia ‘retro’ en lo vertebral, que por el momento la pólvora se le había acabado a la temporada después de que en el anterior festejo se dio el explosivo resurgimiento de (José) Mauricio Moret, al que ahora ya lo deben de tener mareado con la cantidad industrial de incienso con la que lo han ahumado, sobre todo los que antes lo daban por difunto.

Ahora bien, el caso de Moret Gurza aunado al de de Arturo Saldivar y Diego Silveti, da para reflexionar sobre los pros y los contras de sobre administrar a determinados toreros, que no fue el caso de Fermín Rivera (¿Por qué a él no?) al que sí, lo volvieron a echar al palenque creo que a los quince días, aunque reitero, pienso que debió de salir al albero al domingo siguiente como también a todos nos hubiera gustado sucediera con (José) Mauricio este domingo, en fin, esto es cosa de la empresa y si a ellos les funciona o les cuadra así, pues aunque nos pongamos roñosos la cosa no va a cambiar y si decir que no obstante el criterio que usan para dirigirla, me tranquiliza un poco el saber que ‘la empresa la manejan quienes la manejan’, porque ¿Que tal que la manejaran otros con criterio de dirigentes políticos? ya nos hubieran armado el cartel de los votos con hartos acarreados conformado con Beatriz Paredes la señora de los huipiles, con la damita Alejandra Barrales la que se bajo de la nube en que andaba y con el debut insoñable, increíble, ilógico, incongruente, inocente de Doña Isabel Wallace y ante esto sin duda un 1,000,000 de veces prefiero a la guaperrima, sensual, coquetona, valentona, carismática, taurina Lupita López y por ello desde aquí la candidateo bajo el slogan de ‘La Reina que llegó del Sur’, ¡que claro! nada que ver con la infortunada ‘Reina del Sur’ la que se norteo todita hasta perder la brújula y al ritmo de ‘Las Golondrinas’ se entrego en la Suerte Suprema en tremendo Volapié que más bien le resulto Haraquiri pues se clavo la espada hasta los gavilanes, luego se descabello para en seguida solita darse la puntilla y ¿como quedaría ‘la reinita’? que ni las ‘mulillas’ le echaron una ayudadilla y ahí quedo exhibida por sus letras distorsionadas.

Y ya que andamos en eso de las distorsionadas pues para la onceava el cartel careció de jalón aunque, por ahí se vislumbraba un rayito de luz que era la confirmación del pequeñín de los D’ Arriaga, Joaquín Angelino, al cual habrá que volver a verlo porque las inclemencias del tiempo le pasaron por agua su festividad y la fiesta pues se aguo y no pudimos confirmar si estamos ante un novillero adelantado o si efectivamente ‘El Pulquitos’ ya es un Matador de Toros.

Y de los otros dos Rafael Ortega y Fernando Ochoa, solo decir que estuvieron como siempre, así que para que escribir de ellos lo de siempre, si usted ya se imagina que no paso nada diferente con ellos que lo de siempre y eso si celebrar que la corrida se pudo dar a jalones porque chutárnosla de nuevo significaría un resfriado más o lo que es peor otro chubasco de aburrimiento.

Y resaltar que ahora si, en trapio los de Arroyo Zarco, que bajo la tutela del ganadero Don Fernando Pérez Salazar Barroso, fueron creados en Jilotepec, Estado de México, se veían, parecían y eran toros y eso merece un reconocimiento pues lidiar en México con dignidad no es cosa que se vea cada domingo.

Foto:Víctor Esparza.

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