Se notó la falta de Ricardo Frausto en la clausura de las novilladas. Lo que se pronosticaba, un cierre espectacular, terminó en un accidentado y desazonado festejo. La pasión y el desbordamiento vivido en las novilladas anteriores, donde hubo hasta pique en quites, ayer no apareció, y es que en un mano a mano, es lo mínimo que se espera. Los novillos de El Vergel fueron un difícil sinodal para Alberto Valente y Brandon Campos.
Antes de finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del finado Mariano Ramos, torero muy poderoso que fue respetado y admirado por la afición jalisciense. Se le recuerdan las faenas a Rey Moro de Cerro Viejo, en 1982; una tarde que desorejó a sus dos toros de Carranco en 1985; y la faena a un San Mateo también en el 85. En noviembre de 1996 se despidió de la afición tapatía.
Alberto Valente, brindó la muerte de su primero, Tapatío, al Servicio Médico de la Plaza Nuevo Progreso que lo atendió de la cornada recibida hace cuatro semanas, un novillo muy complicado que se volvía en un palmo de terreno y derrotaba de continuo. De tesonera podemos resumir la labor de Valente en su primero, al que mató de una entera de efectos fulminantes.
Con Norteño, tercero de la tarde que peleó con fuerza al caballo ocasionando un tumbo. Realizó un emotivo quite por tafallares. Cubrió el segundo tercio destacando el tercer par de banderillas que colocó en terrenos comprometidos. Con la muleta instrumentó derechazos largos y templados aprovechando las claras embestidas de su oponente. El novillo tenía calidad y por momentos Valente logró hacerse de él y del respetable. Mal matando hasta el tercer viaje, para dar vuelta al ruedo mientras su oponente recibía arrastre lento.
Con el bien armado, lidiado en quinto, realizó una faena de más a menos debido a que el novillo terminó agarrado al piso, y a que al diestro le faltaron recursos para mantener la atención de los cerca de tres mil asistentes. Mal de nuevo con el acero y su labor fue silenciada.
Alberto Valente, una vez lidiado el quinto se fue a la enfermería para ser atendido de la cornada en el muslo izquierdo que le pegó Norteño, sin embargo, regresó a matar al sexto que mandó a la enfermería a Brandon Campos.
Brandon Campos, lanceó a su primero por chicuelinas en el centro del ruedo, para en quites realizar valentinas que también domina. Con la muleta, su faena la fincó por el lado izquierdo, el mejor lado del novillo, ya que el derecho era infumable, intercalando entre cada serie molinetes y cambiados por la espalda. Falló con la toledana teniendo que recurrir a la espada corta en dos ocasiones. Ovación.
Con el aplomado cuarto, Brandon estuvo voluntarioso sin conseguir entusiasmar al respetable.
Con el complicado cierraplaza, un novillo de soberbio trapío, comenzó a entusiasmar a la galería sin embargo, el novillo lo cogió resultando el coleta con una lesión en la rodilla que le impidió seguir en el ruedo.
Foto:Memo Sierra.
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