Dos grandes aficionados de toros.

Domingo a domingo compartían asiento de barrera de sombra en busca de la exquisités que da el toro de lidia cuando salta al ruedo. Cada uno en su personal gusto. Y no por ser mexicano, Don Aurelio se recreaba nada más con sus paisanos, sino también saboreaba el sazón hispano, como que fue un acendrado admirador de Curro Romero.
Año con año acudía a la Feria de Sevilla para lucir orgulloso en la Real Maestranza, una ramita de romero en la solapa para integrarse al gran núcleo de romeristas adoradores de Francisco Romero.
Aquí en la plaza México, algo similar profesaba Don Gabino para paladear el gusto español de los toreros coterráneos como buen santanderino.
Primera fila en barrera de sombra, dos grandes hombres taurinos, aficionados, tarde a tarde, intercambiaban comentarios en respuesta a su gran acervo, contenido e historial aficionado y espectador taurino. Algo o mucho tiene el toro para encontrarle emociones en cada suelta.
Don Aurelio se fue en 1994, un febrero de aniversario plaza México, tras haber llevado consigo, circunstancialmente, el Pérez de Silverio y el Sánchez de Manolete como apellidos.
Gabino también de Don, a los suyos y en coincidencia, el toreo de Guillermo Capetillo, a tal grado que le mandaron a hacer una pintura conmemorativa del rabo cortado a “Gallero” de Cerro Viejo en 1994.
Estos dos grandes feligreses del toro siguen ahí, compartiendo faenas alimentadoras de vida y hasta la muerte. Sí lo hicieron en honor de Fermín Espinosa “Armillita Chico” y su contraparte, Lorenzo Garza. Y por la polémica de gusto, del bueno, tuvieron que añadirle a la Peña “Los de Amillita y Garza” el nombre de Silverio, había que desplegar respuesta en la pasión de tres grandes toreros mexicanos.
Aurelio Pérez Sánchez hasta 1994.
Gabino Lombana Pardo (2013)
El sano juicio de saber entender lo que pasa en en ruedo durante quince minutos. De vida, por lo sentido; de muerte, en lo hallado, que es mucho por lo que nos apasiona.
Descansen del ajetreo; del toro, tarde a tarde los recordaremos.
Don Aurelio le dio la alternativa gerencial a Víctor Curro Leal (1990-1993) en la plaza México. Tres exitosos años.
El Don de Gabino, aportar una secretaria con angel, extraida de su Vitrovisa, para impulsar la fiesta en la plaza México.
Dos señores aficionados: olfato, percepción y resultante.

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