Bueno.. sigamos en materia.
En la plaza hubo de todo hoy, y todo sirvió para matizar y mantener cautivos a los espectadores que ‘casi’ llenan los tendidos. Vimos de todo: caballos cornados, abucheos, lidiadores de ‘a pie’ revolcados, picadores aplaudidos y tumbados, banderilleros que pasaron en falso en más de una ocasión y que salieron al tercio por palmas, novilleros nacionales y un internacional -español-, toreros activos y en retiro en los tendidos, avisos a tiempo y a destiempo, y suertes, muchas suertes!. Así es.. con capa y muleta gozamos de lances templados, verónicas sentidas, chicuelinas -no tan ajustadas como debieron ser-, una que otra gaonera, saltilleras, faroles, largas, faroles invertidos y hasta uno que otro manguerazo y una que otra zapopina mas apurada que lucidora. Con la franela hubo derechazos ceñidos pero más despegados, naturales de trapazo y uno que otro con clase y temple, molinetes, manoletinas, algún intento de torear en redondo, remates de desdén, de pecho y hasta manoletinas. En resumidas cuentas los de a pie se saben las suertes básicas de hoy en día.
El aspirante a rejoneador no tuvo un buen día. Sebastián Torre. Joven de edad y más joven en la lidia a caballo. El juez fue paciente con él y el publico aun mas. Se mostro sin experiencia alguna, expuso a sus caballos de mas, no hubo uno que se fuera sin un ‘rayón’ y lo peor es que hasta uno de ellos fue corneado por el ejemplar de la ganadería de La Punta que le toco en suerte. La cornada fue grave pero parece que el caballo lograra salvarse. Le sonaron dos avisos que debieron ser 5, pincho a caballo y eso cuando pudo, pero su falta de efectividad hizo que intentara hacerlo a pie, donde rápidamente recibió clases de como matar por parte de la cuadrilla que claramente le dijeron “como”. Qué pena que no haya el mínimo interés por hacer lo necesario con seriedad, y más cuando se ve que hay inversión en el chaval que hasta en su cuadra cuenta con ejemplares del hiero de Pablo Hermoso de Mendoza. Doble pena que lo hayan traído a San Marcos con tan poco rodaje.
Emilio Martin (blanco y chapa de oro) cruzo el gran charco para llegar desde la madre patria, y se ve que el chaval venia mentalizado a triunfar. De la baraja española en estas 7 novilladas es quizás el que tiene mas estética y verticalidad en su expresión torera. Se esforzó en hacer sus faenas en el centro del ruedo a pesar de que alguno de sus enemigos no colaboro para tal efecto. Camino bien el ruedo, se le vio cómodo y relajado. Tiene una tauromaquia muy interesante y vale la pena seguirle el paso. También desde esta humilde trinchera le recomiendo como el más humilde aficionado existente.. afilar las espadas. Palmas y Silencio.
El de casa, Efrén Rosales (negro y oro), tenía en sus manos la oportunidad de refrendar el porqué se gano una actuación en la pasada feria nacional de san marcos, y parece que no la desaprovecho. Con actitud relajada, más serena y menos arrebatada que en actuaciones pasadas no dejo de mostrar su valor y arrebato taurino, ese que mezcla bien con su sonrisa sencilla y carismática que conecta tan fácilmente con el respetable. También hay que señalar que el tiempo que estuvo en ‘el hule’ le quito sitio, lo que tuvo que pagar con un par de visitas a la arena. Seguramente mañana estará adolorido pero contento por haber cortado la única oreja de la tarde -un poquillo reprochada por algún sector ya que la estocada de dicha faena no fue buena-. Un alumno destacado de Luis Fernando Sánchez. Vale la pena irlo a ver si lo repiten.
De purísima y oro, Edgar Badillo enseño una tauromaquia aun en proceso de definición. Creo que el chaval está tratando de encontrarse más y re-conocerse en su estilo de torear. Por momentos lo hacía con arte y por momentos parecía no torear por la distancia entre el novillo y el. Quizás mas fajado con los novillos se le vea mas erguido y con mas definición en su estilo.. pero de lejos esta como complicado verle bien. Se le agradece el esfuerzo por poner banderillas, lo que denota una buena condición física y cualidades de atleta, pero hay que practicarlo mas y mas y mas y mas.
Los ejemplares de “El Jaguey” pelearon bien con los caballos, empujaron y además mostraron bravura y genio, sin embargo no fueron lo deseablemente nobles para permitir faenas lucidoras. Uno que otro rajadito y casi todos sin transmisión en el último tercio. Destacaron Gustavo Campos y Jonathan Prado con Banderillas, y Nacho Melendez y Héctor Delgado “El Ruso” con la puya.
[pagewrap=compartir.htm]