Cinco vacas fueron probadas por los aspirantes que con valor y gusto dejaron muestras de un gran deseo por hacerse toreros.
Haciendo gala de su caballerosidad y amabilidad, el ganadero dejó que los cuatro muchachos pararan cada uno una vaca y se dieran gusto toreando.
Así pues, los alumnos, desde el más avanzado hasta el que decidió ese día pararse por primera vez ante una vaca, disfrutaron un fin de semana muy taurino, acrecentando su ilusión por vestir algún día el traje de luces.
Los tentadores fueron Alfonso Mateos, Gustavo García, Iván Hernández, Erick Huerta, Rafa García, Gerardo Sánchez, Alan Chávez y el pequeño Emilio Hernández.
Fotos: Ángel Sainos
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