Mariano Sescosse ligó hasta con el cuerpo en su faena y André Lagravere creó largos muletazos; Para los tres primeros hubo vueltas al ruedo y sonora ovación a El Galo, frente al desigual juego de los de El Vergel.
Es el sexto de la dinastía: su abuelo Víctor, su tío Víctor, papá César, Raúl tío, Víctor primo. Y José María ha desbordado el toreo Pastor, de tres tercios. Dos Largas de rodillas, bien colocado al dar la vuelta “Camarada” prendieron en el ánimo del chaval para irse confiadamente a los medios y acompañar las embestidas en cada Verónica, rematada con Media al unir las puntas del capote.
Un sesgo hacia las afueras mantuvo el tenor hacia arriba al cubrir el segundo tercio, sin embargo elevó el termómetro de la emoción al pulsar la muleta y sincronizar lentamente el viaje, lo mismo por la izquierda y si derecha hablamos, el lenguaje de Pastor es claro, calador y entendido.
Sepultó una traserilla tendida que requirió del descabello y en la suerte suprema se le escaparon los premios, no así las palmas, acompañándole en la vuelta al ruedo, tras darle vida a un astado que se caía de inicio.
“Zacatecano” fue el que sacó a flote a la ganadería de El Vergel, colorado, alegre y levantado; fuerte, además y tan bien picado por Rafael Ramírez en esta su tarde. Y gracias a un cuarto par de banderillas, Héctor Gabriel equilibró la dupla, cuando el novillo le andaba comiendo el terreno.
Y fue hasta la cuarta serie cuando encontró eco su faena, tirando de largo al consentirlo por derecha. Un Cambio de mano por delante fue el detonante de trasmisión al caer en la arena el sombrero de charro de “El Teniente”; Ferrer ambos. Por la izquierda dijo no en su mover constante la orejita el vergeleño.
Atronaron las notas de “Que Chula es Puebla” y se reunió el complemento nuevamente por derecha. Manoletinas recrearon la alegría en cada embestida y cuando todo estaba puesto para el triunfo grande, dos pinchazos y una media cedieron ante el llanto del chamaco.
Sescosse descubrió de salida la poca fuerza que le ofreció “Platero” recurriendo a la brega. De ahí su inicio de faena por Ayudados para mantenerlo en pie. Ahora que fue por izquierda el lado que le llevó a cuajar una tanda y para mantener el ritmo recurrió al cuerpo como carnada en ligazón.
Dosantinas impuestas al mando dejaron en claro el huntarse de toro para llevarlo en torno a la figura; el derrote seco no mermó su afición, ni tampoco el bajo espadazo, pues el público lo ovacionó fuerte y más al dar la vuelta al ruedo.
Gracias al rodaje por Europa y México supo André Lagravere dar la adecuada lidia al cierraplaza; firme, seguro y torero: Dos Medias al cerrar el recibo. Un tercer par reunido al banderillear y con la muleta, la izquierda avivadora para trazar los Naturales, el mejor lado.
Pero ahora la espada tardó en penetrar y todo quedó en una sonora ovación por la garra mostrada, desde su actuación anterior.
Esta categoría 14-17 años se está engardo de llevar el peso del serial, se imaginan ustedes cuándo vistan de luces; todos ellos tienen antecedentes taurinos con ganaderos, matadores y el personaje aficionado. ¿Verdad Teniente?
[pagewrap=compartir.htm]