No eran aun las 5 de la tarde y ya la centenaria plaza de toros San Marcos registraba su primer lleno. El tendido se sentía cálido, vibrante, con ganas de presenciar una alegre y refrescante tarde de toros.

En la primera de la temporada se lidiaron novillos de Real de Saltillo; los ejemplares enviados por Don Carlos Peralta han estado parejos en presentación, con edad suficiente y con el trapío necesario.

Los de a pie y cargados de esperanzas: Germán Rodríguez (colombiano), Gerardo Sánchez, Román Legorreta, Antonio Hernández, José Arturo Delgado El Panita, Juan Pablo Herrera y Julio Ricarte.

De los antes mencionados, hay que hablar hoy de tres jóvenes que prometen; En el orden en el que aparecieron, vamos primero con el nativo de Colombia, Germán Rodríguez dio muestras de ser el más toreado de los siete que participaron en este festejo de selección. Caminó pensando en la cara del toro, lució con valor al recibir al toro en su salida de hinojos y después al hilo de las tablas con una larga. Tras la puya, intentó el quite de la crinolina y con la muleta enseñó técnica, estructurando una faena basada en tandas cortas pero templadas. No tuvo suerte con el acero pero recibió ovación.

El segundo de quien hay que hablar es Antonio Hernández, el nativo del Municipio de Jesús María, Aguascalientes, lidió un ejemplar con temperamento y que no concedió ninguna ventaja. Bien guiado desde tablas, logró taparle los defectos al toro para sacar de el las tandas más largas y templadas de la tarde, con un toreo sereno y con fondo. Desafortunadamente -al igual que todos sus alternantes- no ha tenido espadas afiladas. Recibió ovación.

El que se llevó las palmas más fuertes y los olés más sentidos por mostrar cualidades y una faena cargada de corazón fue El Panita; Tuvo la fortuna de contar con el mejor de los novillos de Real de Saltillo, uno noble y con transmisión, que le permitió al guanajuatense trazar lances profundos con la capa, lucir voluntarioso en el tercio de banderillas, y con la muleta calar en el tendido. Le puso entrega, demostró una gran actitud, hambre de triunfo y además buen manejo de la misma, lo que le ha dado la oportunidad de que su faena se formará de la conjunción de la buena transmisión del novillo y de un toreo largo y muy mexicano que gusta en el tendido. Su mala suerte con la espada le privó de tocar pelo, pero ha dado una sentídisima vuelta al ruedo.

Cuadrillas: El aspirante a picador El Ruso Delgado recibió palmas en la suerte de varas.

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