Se lidió un encierro de Jorge de Haro, que aunque ya ha lidiado antes en Aguascalientes, hoy fue su presentación como tal en una Feria Nacional de San Marcos. Todos a excepción del 7mo -de Celia Barbabosa– muy bien presentados, hondos, fibrosos y con cara. La entrada, bajita muy bajita, quizás unas 2 mil personas, que en el aforo de más de 15 mil pues no lucen, pero eso sí, siempre pendientes a lo que sucedía en el ruedo.
Y si nos apegamos a lo que la crónica y su teoría mandan, he de decir que los primeros 5 momentos taurinos no dieron nada de qué hablar. Y es que los novillos estaban dándole al traste a la presentación de su ganadero. Todos descastaditos, rajados, distraídos, y en el mejor de los casos cuando pasaban, pues lo hacían con la cara alta.
El garbanzo de libra para toro -novillo-, novillero y ganadero, llegó cuando salto a la arena el sexto de la tarde, que resultó noble y bravo, que le permitió a su lidiador estructurar una faena que a pesar de su inexperiencia dio para mucho.
José María Pastor le pegó una buena tanda capotera en su recibimiento, y ahí fue cuando se escuchó la primera diana de la tarde! Imagínese usted que previo a esto el respetable no aplaudió, no abucheó.. Es mas, ni siquiera se distrajo… Estaba como sumergido en un estado catatónico de esos que solo se ven en las películas de hollywood.
Sin embargo desgranó la fuerte ovación, y de ahí en adelante todo fue en franca mejoría. Pastor repitió lo que hizo en su primero -poner banderillas- y fiel a la escuela de la casa lo hizo dejándose ver, igualando en la cara del novillo y saliendo airoso de la suerte.
Con la muleta, si bien estuvo un poquillo intermitente, recorrió la plaza en casi todos sus terrenos, corriendo la mano, toreando clásico y siempre sonriente al tendido al rematar sus tandas. La suerte suprema la hizo por nota, entregado y con ganas de salir a hombros. Se gano bien merecida una oreja, pero el respetable le apretó al juez que terminó concediendo una segunda. 1? 2? es lo de menos. Aunque en la estadística se le fue por delante a todos los novilleros actuantes en la Feria, lo hecho por este chamaco tiene más valor si se mide con la vara de lo expresado en el ruedo. Cayó de pié y la afición le recordará con un muy buen sabor de boca.
Antonio Lomelín tuvo por momentos la oportunidad de demostrar que el sitio conseguido con el ya basto rodaje le ha convertido en un buen muletero. Le hace falta urgentemente un asesor emocional porque todo lo hace con la misma cara, no se le ve disfrutar, sufrir o emocionarse en el ruedo y entonces no conecta ni transmite.
Cayetano Ortiz. Este hombre solo ha venido a pasearse a el ruedo hidrocálido. Parece que ni enterado estaba de lo que era este serial. No ha tenido ni ganas ni actitud ni ha demostrado algo de tauromaquia. Así le van pronto a alternativar? habrá que ver lo que sucede con él.
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