Fandiño estuvo toda la tarde decidido a plantar las zapatillas en la arena y a conducir largo y por abajo las embestidas de sus toros. Lo consiguió en buena parte de la faena al exigente segundo y en casi toda su labor con el quinto cuando surgió el mejor toreo de la tarde. Para asegurar la Puerta Grande se tiró a matar sin muleta cobrando una espectacular estocada. Aunque el toro tardó en doblar y falló con el descabello, llegó la segunda oreja y la salida a hombros.
Manuel Jesús ‘El Cid‘ no se encontró muy a gusto en toda la tarde y sólo en algunas fases pudo correr la mano.
Ángel Teruel apuntó algunos detalles, sobre todo ante el sexto.
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