Salvo un par de toros, el encierro de Bernaldo de Quirós ha resultado deslucido, además de su justa presentación por lo que Octaviio García “El Payo” también regaló un octavo, sin suerte.
Justo cuando no había tela de donde cortar, el extremeño se sacó de su extensa imaginación una infinita gama para ligar suertes tanto con el capote como muleta hasta deslumbrar a cerca de diez mil espectadores congregados en La México.
La inspiración empezó al soltar la punta del capote en remate de recibo. El medido castigo que ha dado Ignacio a “Emperador” de Vista Hermosa le permitió a Miguel Ángel aguantar la embestida en cite largo para echarse la capa a la espalda.
De ahí surgieron Caleserinas y Tafayeras en el armonioso quite. Y al descubrir que la embestida iba perdiendo recorrido, la capacidad de entendimiento paulatinamente se fue imponiendo.
En los medios, a base de Cambiados y pases de Pecho, al iniciar la faena, en un palmo de terreno, en tres diferentes sectores, Perera ha creado un emotivo trasteo, de esos que hacen parar al público de su asientos por lo estrujante.
El primero en el tercio hasta que se agotó embistiendo franco en redondo empapándolo con la muleta.
Segundo, al compenetrarse en pases aflamencados que culminaron en una serie de Cambios de mano por la espalda al pasar la muleta de una mano a otra como si fueran malabares.
Y la tercera al tirar citando de espaldas por Dosantinas y muletazos de El Duende en torno a su cuerpo. ¡Vaya Jale!.
Bajo ese panorama en el que tuvo al aficionado en un puño depositó una entera en buen sitio para recibir las dos orejas entre aclamaciones por la inspirada inventiva.
Poca fuerza tuvo su primero, protestado por escasez de cornamenta al que en breve despachó de estocada caída a cambio de tibias palmas. Y su segundo llegó parado al último tercio, y su empeño fue premiado con salida al tercio, luego de tres viajes con el acero.
El propio Perera también se iba a convertir en excelente anfitrión al cederle a Armillita IV al toro de la confirmación de alternativa, pues mientras él le dio el discurso de bienvenida, le solicitó a Fermín III entregara los avíos a su hijo.
Emotiva escena, la tercia vestida de luces en compañía de un civil, al fin torero.
En tres Verónicas y la Media el confirmante dejó ver la tersura de capa. Ignacio Meléndez le dio la ración necesaria al quebrantar con la vara. Y por bajo comenzó la faena.
La firmó por derecha, y en ella asomó las artísticas cualidades como en ese quinto y sexto en redondos. Además recuperó con un oportuno toque la embestida cuando “Pata Negra”, herrado a fuego con el número 515 y de romana, 502, estaba perdiendo el ritmo.
El remate herguido al realizar un cambio de mano por la cara le permitió depositar una entera en la cruz para recibir su primera oreja al debutar en el máximo coso. Lamentablemente tras banderillas su segundo astado se rompió un pitón al rematar en un burladero. Y su honrosa actuación fue premiada entre ovaciones, al tercer viaje.
“El Payo”, que brindara al campeón mundial de box Juan Manuel Márquez el tercero en el orden realizó una faena intermitente frente al otro buen toro de Bernaldo de Quirós, cansino en sus viajes pero claro.
Los destellos le salvaron la actuación al culminar de entera y descabello para saludar desde el tercio. Tobillero, el quinto, arreaba además a su paso. Así entre dudas fue empalado Octavio y más tarde cayó en la cara de “Miracielo”.
De pinchazo y entera se llevó palmas. Y la emoción al recibir a Porta gayola se diluyó ante la debilidad de remos al regalar un octavo de Barralva. Aun parado, le metió una entera alcanzando palmas.
Pero lo hecho por Perera fue revivido al llevarlo a hombros en un auténtico recreo.
FICHA
Quinta corrida de temporada. Asistencia cercana a los diez mil espectadores. Tarde agradable, sin viento y calurosa, más el clima del diestro español.
Se lidiaron seis ejemplares de Bernaldo de Quirós. Funcionaron el primero y tercero en el orden; el segundo fue protestado. Pesos: 502, 485, 480, 520, 521 y 498.
Hubo dos toros de regalo. Séptimo (485) de Vista Hermosa y octavo, Barralva, 493.
Jesús Morales condujo el festejo, bajo protestas al autorizar al segundo en el orden.
Miguel Ángel Perera: Silencio, al tercio y dos orejas.
Octavio García El Payo: Al tercio, silencio y silencio.
Fermín Espinosa Armillita: Oreja y silencio.
Detalles:
Armillita confirmó la alternativa con el toro Patanegra
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