Ni los cambiantes climas y cercano anochecer impidieron en la ganadería de Torreón de Cañas palpar la ilusión a tope por las que atraviezan en sus respectivas profesiones, el matador y la cantante hispana de flamenco.
Tras el embarque dirigido por los ganaderos Julio Uribe, padre e hijo, se le dio suelta a un par de vacas melocotonas, la primera, para Sergio, quien no cambia por nada el momento cumbrado el pasado 8 de febrero en la plaza México al indultar a “Gibraltar” de Xajay.
Empapando de tela acabó con la huida y colada ofrecida por la vaca durante la tienta, puesta ante el caballo de César Morales que pese a estrenar caballo de pica, impuso rienda, mando y voz para aceptar las distancias solicitadas por los ganaderos.
Y Sergio, con la muleta medir los pases en cada tanda hasta agotar la fuerza en línea recta al refugiarse la melocotona en tablas. Ahí en ese imaginario túnel impuso condiciones que han dejado complacidos a los propietarios hidalguenses.
La segunda fue para Antonio Lomelín hijo, quien este 1 de mayo tomará la alternativa en Morelia.
Al finalizar la tienta, María Toledo fue el centro de atención por parte de la prensa e invitados, enfocado a lo que será su actuación del próximo domingo en Pachuca, al lado de su coterráneo Pablo Hermoso de Mendoza, Joselito Adame y naturalmente, Sergio Flores.
Un aderezo musical novedoso en forma única se espera en la plaza “Vicente Segura”, al inicio, intermedio y si la inspiración de los matadores penetra en la sensibilidad de María habrá magia, esa que le saca poder a los toros cuando el arrullo es parte del ambiente.
Previamente se embarcaron los toros de Torreón de Cañas que junto a dos de Los encinos completan el encierro para la primera de ocho corridas que ofrecerá la empresa previo a la tradicional feria de San Francisco de octubre.
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