Menuda semanita que llevamos de torismo en Madrid. La corrida de Victorino fue desrazada, con poca clase, algún prenda que otro y sin regalarle una embestida a El Cid. Eso queda claro y todos vimos que no hubo toros para cortar orejas, pero hay un pero. El Cid que solventó con firmeza su primera fanea, se desconfió tras un parón del segundo que le puso en apuros y fue a menos. En el cuarto tiró por completo la toalla y la tarde más corta de toros en Madrid en mucho tiempo, se le hizo eterna al sevillano.
Ni un quite, ni un detalle, fuera de la lidia, nada de nada con un Cid más fuera que dentro. Victorino pone en la cuerda floja a un torero que desde hace años va perdiendo la confianza y el cariño del aficionado. La tarde de hoy le complica la temporada a un diestro que vivió una etapa de comodidad con puesto fijo en todas las grandes ferias. El Cid estuvo presente de cuerpo pero no en alma. Repetimos que la corrida de Victorino suspendió con creces pero si no hay toro, tiene que haber torero y no lo hubo. Todo fue de mal en peor hasta que abandonó la plaza en el más amargo paseíllo de despedida que ha vivido El Cid.
Cierto es que tras sus últimas actuaciones no llegaba con la mejor de las confianzas por parte del aficionado. Reticente de camino a la plaza pero cariñoso y agradecido por el gesto que es anunciarse con seis de Victorino en Madrid. Con una ovación al romper el paseíllo quiso mostrar el público ese agradecimiento. Tras el primero de la tarde, había esperanzas de que fuera una buena tarde de toros con lleno en los tendidos. Ese primero tuvo movilidad en los inicios de faena por bajo. Le dio distancias y se arrancó en dos series por el derecho abriendo el compás para ganar recorrido. Firmeza del sevillano en la distancia corta con el de Victorino a menos para sacarle algún natural destacable. Volvió al derecho por donde se quedaba corto y fue más protestón. Buenas sensaciones en ese primero por detalles y firmeza sin poder redondear una serie completa. Mató de metisaca y cayó sólo antes de volver a entrar a matar. Deslució faena con los aceros y primer silencio. Esto es lo mejor que les puedo contar de la tarde, a partir de ahora tengan una caja de clínex cerca.
Con el segundo tampoco nada en el capote. Ya en faena entró a media altura y al tercer pase se quedó a mitad poniéndole en apuros. Se tragaba el primero pero buscaba al sevillano enseguida. Lógica desconfianza de El Cid con el prenda y tocó abreviar. A estas alturas era entendible esa actitud, quedaban cuatro. Media de rápido efecto y segundo silencio.
El tercero se movió mejor en el capote y dejó algún lance a la verónica con poca chicha. Vio algo Manuel Jesús y brindó al público. Se arrancó desde tablas para dejar una primera por el derecho ligada pero de escasa emoción. Acortó rápido distancias para probarlo con la zurda y pasaba el de Victorino sin decir nada. Volvió a la diestra y pasaba de nuevo sin ninguna transmisión. Aquí ya se empezaba a poner la cosa complicada, en el ecuador del festejo, con los de Victorino de poca emoción y un Cid plano. Pinchazo y entera caída. Tercera faena, tercer silencio y seguimos descendiendo metros, tocaba abrir el paracaídas.
Ese era el momento para levantar la cabeza y tirar para delante por lo criminal o mostrarse conformista antes las adversidades de la tarde. El Cid por desgracia, optó por lo segundo y agachó la cabeza con total desconfianza sobre los victorinos y lo que es peor, consigo mismo. En el cuarto, al que le faltó remate, hubo un gesto que confirmaba los malos augurios. Nada con la capa y ni llevó el sevillano el toro al caballo. Vergonzoso tercio de banderillas de Alcalareño y Pirri que pasó a la enfermería tras echarle mano. Luego nos enteramos que lo que parecía un golpe, era en realidad una cornada de 15cm en la axila. Protestas de los tendidos tras cambiar el tercio con tres banderillas y se le ponía todo en contra a El Cid. Parado el cuarto y El Cid ni lo intentó dando una imagen de derrotado total. Aún quedaban dos toros pero ahí echó directamente la toalla, K.O. Acertó con la espada pero había dado la batalla por perdida. Se le iba a hacer largo porque aún quedaban dos. Cuarto silencio
Otro petardo en banderillas de Rafael González y Pascual Mellinas en el quinto. Los de Victorino no dieron tampoco ninguna facilidad a las cuadrillas y como todo se pega, menos la hermosura, la desconfianza de su matador se contagió. El Cid ya no estaba y no sabía por donde cogerlo. Quedó muy crudo ese quinto y fue otro prenda ante el que El Cid ni lo intentó. Trasteo y rápido a por la espada. Mató de media trasera y tres descabellos. A estas alturas, el silencio se convirtió en pitos.
Sí, sí, eran las 20:30 cuando salió el sexto pero El Cid querría estar en su casa desde las 19:20. Lanceó a la verónica con la misma gracia que sacudo el mantel de mi cocina tras comer. En mitad de la desolación hubieron dos buenos puyazos de Tito Sandoval. Pasaba por el derecho sin emoción otro desagradable de Victorino y se acabó. Pinchazo hondo y un descabello. Pitos y alguna almohadilla al abandonar la plaza.
Desde 2008 en la gesta de Perera, no hemos visto trofeo alguno en las seis que han venido a continuación. Otro dato más estadístico ofrecido por los compañeros de Datoros y que muestran la realidad del torero de Salteras. El Cid no ha cortado una oreja a los últimos 35 toros que ha estoqueado en Las Ventas. Además, sumando sus actuaciones en Madrid y Sevilla, el sevillano lleva 61 toros consecutivos sin tocar pelo. Preocupantes datos. Hoy dio un petardo de los grandes en Madrid junto a los toros de Victorino que no se salva de la quema.
Semana grande en El Corte Inglés.
Mañana más y mejor. Toros de María Guiomar para Rui Fernándes, Sergio Galán y Manuel Manzanares.
Ficha del festejo
29ª SAN ISIDRO. Plaza de toros de Las Ventas. Lleno. Toros de Victorino Martín, justos de trapío y nulo juego en líneas generales.
El Cid, silencio, silencio, silencio, silencio pitos y pitos
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