Y quién iba a pensar que Enrique Mejía a cuerpo limpio y Marlene Cabrera a valor batiente impactarían durante la sexta novillada de la plaza México y sobre todo a la mejor entrada de la temporada, unos cuatro mil entusiastas espectadores. Para el cabo de los Forcados Mexicanos sonora ovación agradecida en el tercio y para ella, petición de oreja no concedida.
La ganadería de D’Guadiana envió un encierro que debió haber salido mutilado de algunos auriculares.
Vayamos al festejo:
Sebastián Torre lució como caballista y quedó a deber en lo torero frente al muñeco abreplaza. Un rejón de castigo fue suficiente para extraerle poder, más las seis banderillas, traseras y contrarias contrarrestaron con la templanza ofrecida al encelar a “Volveré”. En cambio el cabo de los Forcados Mexicanos enceló en corto terreno la embestida y aguantó el recorrido de más de diez metros al encunarse hasta que llegaron los ayudas para consumar la pega de cara al primer intento entre ovaciones. En el recobro de faena el rejoneador descordó al toro y se ganó la reprobación.
El colombiano Juan Viriato tuvo en segundo lugar un cómodo cabrereño que no pudo descifrar. De inicio nomás lo pasaba. Fue arrollado y al cobrar una estocada contraria obtuvo palmas.
Pérez de Pauloba tuvo sus mejores momentos en banderillas y sobre todo al compartirlas con Gustavo Campos ante un astado que hacia extraños a medio viaje. Sufrió un levantón sin consecuencia y escuchó palmas al despeñar, previa mímica bendición, de una entera.
Emiliano Villafuerte El Moso sin planteamiento alguno recurrió a un sinfin de suertes sin encontrar el hilo conductor que lo llevara al objetivo. Mal con la espada, muleta y capa frente a un astado que se empleaba en su largo recorrido.
Héctor de Avila transformó la plaza en campo futbolero desde su recibo en larga cambiada a porta gayola. Lo torero lo obtuvo al quitar alternadamente por Chicuelinas y Tafayeras. Las porras y olés futbolísticos se acallaron en cuanto inició la faena de muleta brindada a Alejandro del Olivar. Erró el procedimiento al irse a los medios para recibir de largo frente al burladero de la contraporra llevándose una cornada.Tal vez ni él o el apoderado vieron los inicios de faena en “El Payo”, Sebastián Castella y Arturo Saldivar haciéndolos frente a la puerta de caballos.
Viriato abrevió la sustitución usando aceros de continuo.
Y la sorpresa de la tarde la registró la debutante Marlene Cabrera frente a un chotillo que provocó, entre fuerte viento, un herradero cuando once elementos se encontraban en el ruedo entre arreadores, picadores, subalternos de a pie y alternantes. La dama, aun limitada, supo plantar valor para cobrar algunos Deerechazos y Naturales coreados intensamente por el público en su faena al hilo de las tablas. Además su determinante deciisión para cobrar un espadazo en todo lo alto que asomara pañuelos en petición.
FICHA.-Plaza México, sexta novillada de la temporada ante unos cuatro mil espectadores.
Ganadería de D’Guadiana.-Envió tres muñecos, un toro hecho y dos que traían lo suyo. Pesos: 419, 422, 426, 430, 428 y 380
Sebastián Torre:Pitos. (Al tercio Mejía a nombre de los Forcados Mexicanos).
Juan Viriato: Palmas.
Pérez de Pauloba: Palmas.
Emiliano Villafuerte El Moso: Pitos tras un aviso.
Héctor de Ávila: Pasó a la enfermería; Viriato, palmas.
Marlene Cabrera: Petición de oreja no concedida. Dio vuelta al ruedo por cuenta propia.
Subalternos destacados.-Gustavo Campos y Angelillo González en capa y banderillas.
Juez de plaza.-Jesús Morales. Mal al aceptar el herradero.
Incidencias:
Héctor de Ávila recibió una cornada en la pierna izquierda por lo que no pudo salir a matar a su astado. Fue trasladado al hospital en donde será intervenido.
Ovación para el grupo de Forcados Hidalguenses que realizaron una buena pega al primer intento
[pagewrap=compartir.htm]