Se tentaron 4 eralas y 2 machos del encaste español de Santa Coloma, sobresaliendo el primer novillo-toro #503, por su fijeza, bravura, emotividad y recorrido, un toro para vacas sin duda.
Ambos diestros se dividieron tanto las eralas como los novillos-toros.
Gerardo Rivera demostró su oficio, estuvo esforzado y dejó ver el buen momento por el que pasa.
Marcos pudo constatar la diferencia entre la embestida del ganado bravo mexicano y el español, el novillero expresó : Estoy muy contento con este mi primer encuentro con la bravura mexicana, me fui sintiendo mejor y entiendo más entre cada vaca. El novillo-toro me dejó ver esa cualidad que tiene el toro mexicano de la embestida larga y su repetición. Una gozada. Me siento listo para mi compromiso de mañana en la plaza de toros de Cinco Villas, al lado del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y el triunfador de la plaza México Sergio Flores.
[pagewrap=compartir.htm]