Mismos vientos que pasearon minutos antes gotas refrescantes de lluvia por el ruedo de la Monumental de Aguascalientes.
Pero así como nos hemos refrescado con la fresca agua que venía de las alturas, igual nos refrescamos con dos faenas importantes… Importantísimas, de toreros mexicanos que han dado un paso firme y adelante en su carrera: Fabián Barba y Octavio García El Payo.
En punto de las 6 de la tarde hicieron el paseíllo los ya mencionados junto con José Ma. Manzanares que se presentó en Aguascalientes en su única fecha, los tres espadas dispuestos a lidiar un encierro de Begoña que estuvo parejo en presentación, aunque manso y parado en su juego, con excepción de quizás el primero de Barba y el segundo en el orden de lidia del diestro español.
Pasemos a lo destacado.
Fabián Barba. En un terno rosa mexicano y oro, con mucha elegancia y determinación, se enfrentó a un lote -como el de sus alternantes- incómodo y que poco se prestó al lucimiento. El segundo toro -y perdón que comience así-, no le permitió lucimiento alguno. Sin embargo, con su primero su desempeño fué diferente; El toro tenía un puntito de bravura, mismo que Fabián le entendió correctamente y le hizo una lidia de principio a fin, detallada, atinada y con mucha prestancia; Le dió al toro el terreno que pedía, le consintió, le enseñó a embestir, y le cuidó en todo momento su falta de fuerza. Realizó una lidia sin errores y sobre todo con mucha conexión con toro y con el respetable. La gente se le entregó con sinceridad y tras una estocada buena, Barba le cortó una merecidísima oreja. Es un Maestro en la Escuela Taurina Municipal de Aguascalientes, y hoy, ha demostrado que en el ruedo también lo es, y con mucha atingencia.
El Payotuvo quizá el peor lote de todos. No pudo hacer mucho con su primero. Embestidas ásperas, capotazos y muletazos en los que el toro no le permitia templar, le ensuciaba con toques de capote y muleta. Era un toro difícil pero El Payo no se echó para atrás y tuvo momentos de lucimiento. De un par de años a la fecha Octavio ha tenido un torear sereno y fino que se nota porque cala en el tendido. Sin embargo en su segundo, al toparse con un toro complicado, parado y sin cooperación alguna, se puso en el terreno donde el toro no perdona un error, y se ha pegado un arrimón de hombres valientes, lejos del tremendismo y exponiendo con la intención de encelar al animal. Un buen espadazo tirando a fulminante le permitió cortar primero una oreja, y por la petición de un sector, una segunda que fue protestada por el resto de la asamblea. El Payo con mucha torería se guardó las orejas en el chaleco y ha dio la vuelta al ruedo agradeciendo las palmas.
Manzanares tuvo destellos en su primer enemigo, un toro que se defendió en todo momento y que arreaba con peligro. No se le vió acomodado. Con su segundo ejemplar, un bello salinero de Begoña, pudo lancear con sabor y se le veía cómodo. Tras una buena puya realizó un interesante trasteo muleteril, más llegando al punto en que parecería que la faena rompería a buena, Manzanares pidió el acero y se tiró a matar a pesar del reproche del respetable que claramente se dio cuenta que el toro tenía recorrido y pases. El ibérico le mató defectuosamente y en el pecado llevó la penitencia, al tener que descabellar hasta en mas de 6 ocasiones sin suerte. Se despidió entre pitos.
Mañana domingo 6 de Jaral de Peñas para Saldívar, Silveti y Roca Rey.
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