Se habían anunciado seis becerras y dos novillos, pero debido a las fuertes ráfagas de viento que molestaron durante la tienta, el ganadero decidió posponer la lidia de los novillos, ya que estos serán seleccionados para sementales, y prefirió verlos en otra ocasión con distintas condiciones climatológicas.
Ante la buena condición que mostraron, el ganadero Raúl Cervantes aprobó tres de las seis becerras tentadas por los matadores, Leopoldo Casasola y Jesús Luján, quienes a pesar de que el viento molestó toda la tarde, se sobrepusieron a esta condición, logrando gustarse y teniendo momentos muy toreros que calaron en el tendido de la plaza de tientas, ante los ojos de gran cantidad de asistentes.
Terminada la tienta, el ganadero ofreció una grata comida a los presentes y para finalizar el día, un par de pelas de gallos.
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